Los talibanes piden el fin de las sanciones en una reunión en Doha sin mujeres afganas
Kabul, 1 jul (EFE).- El Gobierno de los talibanes pidió el fin de las sanciones económicas en la tercera ronda de conversaciones sobre Afganistán, organizada en Doha por Naciones Unidas y que concluye este lunes, un formato en el que los fundamentalistas participaron por primera vez ante la exclusión de las mujeres afganas.
Los talibanes llamaron a «retirar todas las restricciones y sanciones, y a liberar las reservas en el extranjero del banco central afgano (DAB, en inglés)», afirmó ayer en su discurso de apertura el portavoz principal del Gobierno de Kabul, Zabiullah Mujahid, desde Catar.
Los talibanes, que se hicieron con el poder en agosto de 2021, afirmaron que el fin de las sanciones les ayudaría a «proveer alternativas» para que los agricultores afganos abandonen el cultivo del opio y así «luchar contra los narcóticos».
Mujahid afirmó en la red social X que, durante las reuniones de hoy, oficiales talibanes hablarán sobre la lucha contra el tráfico de drogas y sobre «cómo apoyar al sector privado» afgano.
La tercera ronda internacional de conversaciones sobre Afganistán, organizada por Naciones Unidas en Catar, congrega desde el pasado domingo a una treintena de representantes de países, ONG e instituciones.
Las conversaciones se centran en la situación en Afganistán y en cómo ayudar a la población afgana que vive bajo una creciente crisis económica, social y política desde hace décadas.
Los talibanes han buscado el reconocimiento internacional desde que se hicieron con el poder en Kabul hace tres años, por lo que esta reunión es percibida por los fundamentalistas como una «oportunidad crucial».
Mujahid afirmó que las relaciones entre Afganistán y otros países «están mejorando paulatinamente», después de que China haya reconocido oficialmente al embajador afgano.
El portavoz también destacó que Kazajistán ha eliminado a los talibanes de su lista de organizaciones ilegales «y se espera que la Federación Rusa haga algo similar pronto», al tiempo que llamó a los países occidentales a «normalizar» sus relaciones.
Representantes de Arabia Saudí, Catar y Países Bajos mantuvieron reuniones con oficiales afganos, según afirmó en X el portavoz adjunto de los talibanes, Hamdullah Fitrat.
La reunión en Catar ha sido duramente criticada por activistas por los derechos de las mujeres afganas y representantes de la sociedad civil, que venían participando en estos encuentros pero se han quedado fuera de las conversaciones en marcha a petición de los talibanes.
«Es muy desafortunado y se trata de una violación y una falta de respeto hacia los derechos de las mujeres», lamentó a EFE la afgana Mina Rafiq.
Los talibanes han limitado gravemente los derechos al movimiento y al trabajo de las mujeres, y prohibido la educación superior femenina. Afganistán también ha visto un retorno de los castigos físicos y de las ejecuciones públicas.
No se espera que estas cuestiones sean tratadas durante la reunión, ya que Mujahid afirmó que se trata de «cuestiones internas» que deberían quedar «separadas de las relaciones internacionales». EFE
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