Más de 2.500 colonos israelíes rezan en Al Aqsa durante luto por «destrucción del templo»
Jerusalén, 23 jul (EFE).- Más de 2.500 colonos israelíes, escoltados por la Policía, visitaron desde la madrugada de este jueves el complejo de la Mezquita de Al Aqsa, en Jerusalén Este ocupado, con motivo de la celebración de la festividad judía de Tisha B’Av, según datos proporcionados por el Waqf Islámico, la fundación benéfica jordana que gestiona el lugar religioso.
La entrada de fieles judíos, en contra del ‘status quo’, se debe a que es en este enclave -que simboliza el tercer lugar más sagrado para los musulmanes y aledaño al Muro de las Lamentaciones- donde se cree que se ubicaron el Primer y el Segundo Templo judíos, este último destruido en el 70 d.C. y nunca reconstruido.
Según el ‘statu quo’ vigente desde 1967 -cuando Israel ocupó la parte este de Jerusalén, donde se encuentra la Explanada-, el recinto está reservado exclusivamente al culto de musulmanes, mientras que los judíos solo pueden entrar como visitantes, ya que las leyes judías prohíben a sus fieles orar en el lugar más sagrado para ellos, algo solo permitido a algunos rabinos.
Sin embargo, esta consigna es vulnerada repetidamente por parte de colonos israelíes que irrumpen en el complejo para realizar rezos y cantos talmúdicos bajo la supervisión, en muchas ocasiones, de la Policía de Jerusalén.
Durante la celebración de Tisha B’Av, jornada de luto por la destrucción del Templo, el número de asaltantes se dispara, con la connivencia del intenso despliegue de seguridad israelí en la Ciudad Vieja.
El ministro ultra Ben Gvir presente
El propio ministro de Seguridad Nacional israelí, el colono y ultraderechista Itamar Ben Gvir, fue uno de los que violó hoy el ‘status quo’ accediendo al complejo, así como el diputado del Likud (el partido liderado por Benjamín Netanyahu) Amit Halevi. Ambos realizaron rituales talmúdicos en los patios e izaron la bandera israelí.
Asimismo, centenares de colonos realizaron repetidamente la conocida como «postración épica» y usaron el tefilín (dos pequeñas cajas de cuero negro que contienen pergaminos con pasajes de la Torá) frente a la mezquita, en su costado occidental.
En este contexto, un número muy reducido de fieles musulmanes pudo acceder a la mezquita de Al Aqsa para la oración del amanecer este jueves, según recoge la agencia oficial de noticias palestina Wafa citando a la Gobernación de Jerusalén.
La Policía también instaló una carpa especial en los patios de la Mezquita de Al Aqsa para dar servicio a los colonos hoy, una medida descrita como sin precedentes por la Gobernación de Jerusalén.
16 detenidos por daños y ataques contra palestinos
Durante la pasada noche decenas de miles de israelíes llegaron ya al Muro de las Lamentaciones y participaron en marchas alrededor del Monte del Templo.
La Policía arrestó, según un comunicado, a 16 sospechosos judíos por presuntos daños a un cementerio musulmán e incidentes violentos contra transeúntes palestinos en la Ciudad Vieja.
Uno de los empleados del complejo de Al Aqsa, que prefirió guardar su condición de anonimato, aseguró a EFE esta mañana que hoy no acudió a su lugar de trabajo por miedo a ser agredido. «En días como hoy, uno se siente más inseguro que nunca», añadió.
Israel quiere consolidar su control sobre la gestión de Al Aqsa y de las vías de acceso a la Ciudad Vieja desde el barrio musulmán, donde la militarización es constante y se repite la toma de propiedades de familias palestinas. EFE
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