Marruecos era el objetivo inicial de la investigación sobre sobornos en el PE
Bruselas, 11 ene (EFE).- La investigación belga sobre presunta corrupción en el Parlamento Europeo comenzó con un aviso del servicio secreto de otro país europeo, colaboraron otros cuatro más y el objetivo inicial era solo Marruecos.
Es lo que publica hoy Le Soir en un amplio artículo en el que reconstruye este caso que se hizo público a mediados del mes pasado, pero cuyas pesquisas se iniciaron en Bélgica en 2021.
Los servicios de la Seguridad del Estado belga fueron autorizados entonces por los tres magistrados de la Comisión BIM -que decide si la Seguridad del Estado y el Servicio de Inteligencia Militar (SGRS) pueden utilizar métodos de inteligencia específicos durante sus investigaciones- a comprobar la información sobre la injerencia de una potencia extranjera en el Parlamento Europeo.
Según esa información, «muy fiable», transmitida por «un servicio de inteligencia europeo amigo», personas cercanas a la Eurocámara habrían sido sobornadas por los servicios secretos marroquíes, la DGED, para influir «en las declaraciones y resoluciones del Parlamento Europeo». «Incluso habrían logrado que se nombraran diputados en ciertos comités», desvela Le Soir.
Son parte de los extractos del informe desclasificado de siete páginas que la Comisión BIM remitió a la Fiscalía Federal belga a finales de abril pasado a partir de los resultados de la investigación llevada a cabo por los servicios de la Seguridad del Estado.
Con el código de «mezzosoprano», la Fiscalía Federal abrió una investigación por «organización criminal» el 12 de julio de 2022. El mismo día, el fiscal federal Frédéric Van Leeuw solicitó a la Seguridad del Estado que le enviara toda la información pertinente y recibió un documento de quince páginas destacado como «urgente» y con el título de «Interferencia en el Parlamento Europeo», según el rotativo.
En ese informe, la Seguridad del Estado describió una «red que realiza actividades de injerencia en las instituciones europeas en nombre de Marruecos, pero también en nombre de Catar, a través de personas que ocupan puestos clave en el mundo institucional europeo, principalmente en el Parlamento Europeo».
También analizó el funcionamiento y la composición de la red, así como «indicios» de actividades que constituyan corrupción, lavado de dinero e injerencia.
La Fiscalía Federal confió la investigación al juez de instrucción de Bruselas Michel Claise y a la Oficina Central para la Represión de la Corrupción (OCRC), un servicio de investigación especializado de la policía federal.
El 15 de julio de 2022, la Oficina escribió un informe con información adicional sobre el exeurodiputado socialdemócrata italiano y fundador de la ONG Lucha contra la Impunidad, Pier Antonio Panzeri, considerado como el supuesto cabecilla de la trama de corrupción, y otras diez personas, al tiempo que sugirió establecer escuchas telefónicas.
Panzeri, su asistente Francesco Giorgi, la compañera de este último y exvicepresidenta del Parlamento Europeo, la socialdemócrata griega Eva Kailí, y el secretario general de la ONG Sin paz no hay justicia Niccolo Figa-Talamanca son los cuatro imputados hasta el momento en el caso de los sobornos en el PE que están en prisión preventiva.
Además, hay dos eurodiputados socialdemócratas investigados que actualmente enfrentan la posibilidad de que se levante su inmunidad a petición de la justicia belga: el belga Marc Tarabella y el italiano Andrea Cozzolino.
La justicia belga también ha pedido la extradición desde Italia de la mujer y la hija de Panzeri, mientras que el secretario general de la Confederación Sindical Internacional (CSI), Luca Visentini, está en libertad con cargos imputado por corrupción y blanqueo, pero no por organización criminal como los cuatro encarcelados.
En una de las conversaciones grabadas por los servicios secretos y que publica Le Soir, Panzeri y Visentini se ríen a carcajadas cuando el primero le entrega en su apartamento bruselense sobres llenos de billetes y el segundo comenta que se siente como si estuviese en «Ocean’s Eleven», la película sobre una banda dedicada a atracos millonarios.
Tanto Marruecos como Catar han negado tajantemente cualquier relación con este caso, en el que tanto Panzeri como especialmente Georgi están colaborando, según la documentación que filtra Le Soir.
Georgi habría confesado además al juez que Mauritania también contrató los servicios de Panzeri para influir en Bruselas. EFE
cat/mb/rf
© EFE 2023. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de todo o parte de los contenidos de los servicios de Efe, sin previo y expreso consentimiento de la Agencia EFE S.A.