Meloni carga contra la justicia por impedir la expulsión de un migrante con antecedentes
Roma, 17 feb (EFE).- La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, cargó este martes contra «una parte politizada de la magistratura» tras la decisión de un juez de impedir la expulsión de un ciudadano argelino en situación irregular que cuenta con 23 condenas penales, a quien el Estado deberá, además, indemnizar con 700 euros.
«Es lícito preguntarse cómo se puede combatir seriamente la inmigración ilegal si quien viola repetidamente la ley permanece en nuestro territorio y el Estado es incluso sancionado por intentar hacer respetar las reglas», denunció la jefa del Gobierno a través de un vídeo publicado en su cuenta de X.
La mandataria ultraderechista acusó a una «parte politizada de la magistratura» de obstaculizar sistemáticamente las acciones del Ejecutivo contra la «inmigración ilegal de masas».
Meloni reaccionó así al caso de un ciudadano argelino con antecedentes por lesiones «tras haber golpeado a una mujer a patadas y puñetazos», según explica en el vídeo.
El fallo judicial ha permitido al hombre evitar su traslado a un Centro de Permanencia para la Repatriación (CPR) o a los nuevos centros de gestión migratoria en Albania y obliga al Ministerio del Interior a indemnizar al afectado con 700 euros por intentar ejecutar su expulsión.
«Los italianos han votado al centroderecha también por esto, para restablecer reglas claras y hacerlas respetar», afirmó la primera ministra.
Pese a este revés judicial, Meloni afirmó que el Gobierno continuará «con determinación» su trabajo para reforzar las repatriaciones y los instrumentos de control fronterizo, tanto a nivel nacional como a través de sus iniciativas en la Unión Europea para lograr procedimientos más rápidos y efectivos.
La semana pasada, su Ejecutivo introdujo un paquete de medidas para endurecer su política migratoria que incluye la posibilidad de imponer bloqueos navales temporales y procedimientos acelerados para el retorno inmediato de migrantes desde las fronteras.
Entre las medidas más destacadas también consta la ampliación del catálogo de delitos que conllevan la expulsión automática.
«Acoger a quien tiene derecho es un deber, respetar las leyes italianas es indispensable y quien no pretenda hacerlo no es bienvenido en Italia», concluyó Meloni en el vídeo.
Este nuevo choque profundiza la crisis entre el Ejecutivo y el Poder Judicial por la política migratoria, tras varios meses de disputas en los tribunales por los centros en Albania.
Estos centros han permanecido prácticamente inutilizados debido a las trabas de la justicia, que se ha negado a convalidar la detención de los inmigrantes enviados allí. EFE
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