Merz anuncia un pedido chino de cerca de 120 aviones a Airbus durante su visita a Pekín
El jefe de gobierno alemán, Friedrich Merz, anunció este miércoles en Pekín que China hizo un pedido de «hasta 120» aviones al fabricante europeo Airbus, en el primer día de su visita al principal socio comercial de Alemania.
La visita de Merz se produce en un momento en que Alemania y China buscan reforzar sus lazos económicos frente a la incertidumbre global provocada por la ofensiva arancelaria del presidente estadounidense Donald Trump.
«Los dirigentes chinos van a realizar más pedidos de aviones a la empresa Airbus. Son hasta 120 aviones adicionales los que se encargarán a Airbus», dijo Merz a periodistas.
El canciller alemán no ofreció detalles sobre el pedido, en particular sobre el tipo de aparatos, pero lo presentó como ilustración del potencial de la relación con China.
En el inicio de su visita al gigante asiático, Merz abogó por una cooperación bilateral más «justa» entre los dos socios estratégicos.
China, la segunda mayor economía del mundo, superó a Estados Unidos el año pasado como el primer socio comercial de Alemania, pero al mismo tiempo Berlín considera al gigante asiático, dirigido por el Partido Comunista, como un rival sistémico de Occidente.
Merz se reunió con el presidente chino, Xi Jinping, y durante el encuentro reiteraron su intención de afianzar las relaciones estratégicas, en un momento difícil para la mayor economía de Europa.
El gobernante alemán calificó el viaje de una «gran oportunidad» para impulsar los lazos económicos.
Xi le dijo que estaba dispuesto a llevar sus relaciones a «nuevos niveles» e hizo hincapié en que «siempre ha dado gran importancia a las relaciones chino-alemanas».
Merz también señaló que desea que se reanuden «muy pronto» las consultas conjuntas entre sus dos gobiernos, interrumpidas por un cambio en el Ejecutivo alemán y la pandemia de covid-19.
Se espera que el dirigente alemán aproveche la visita para instar a Xi a presionar a Rusia, aliada de China, para que ponga fin a la guerra en Ucrania.
Merz es el último de una serie de dirigentes occidentales que han cortejado a Pekín en los últimos meses, como el primer ministro británico, Keir Starmer, o el presidente francés, Emmanuel Macron. Incluso se espera la llegada de Trump el 31 de marzo.
Alemania, muy dependiente de las exportaciones, necesita «relaciones económicas en todo el mundo», dijo Merz el viernes, al anunciar que iría a Pekín acompañado de una gran delegación empresarial.
«Pero no debemos hacernos ilusiones», añadió, y dijo que China, como rival de Estados Unidos, ahora «reclama el derecho a definir un nuevo orden multilateral según sus propias reglas».
– Cooperación «justa» –
Merz también se reunió con el primer ministro chino, Li Qiang, el miércoles a primeras horas en el opulento Gran Salón del Pueblo de Pekín, donde pidió una cooperación «justa».
Representantes de ambas partes firmaron acuerdos y memorandos, algunos de ellos sobre el cambio climático y la seguridad alimentaria.
En una aparente alusión a Estados Unidos, Li señaló que «el unilateralismo y el proteccionismo han ganado terreno, e incluso se han vuelto predominantes, en algunos países y regiones».
En este contexto, China y Alemania deberían «salvaguardar conjuntamente el multilateralismo y el libre comercio», dijo.
A lo largo de los años, China ha ganado peso en la escena mundial, ha fortalecido su ejército, insiste en reclamar su soberanía sobre Taiwán y ha rechazado enérgicamente las críticas a su política de derechos humanos.
Su relación con Europa es complicada. Pekín ha restringido temporalmente las exportaciones de minerales críticos utilizados en productos que van desde microchips y turbinas eólicas, pasando por baterías de autos eléctricos y sistemas de armas.
Y las empresas europeas se quejan de que China inunda el continente con bienes fabricados a bajo precio gracias a las subvenciones estatales y a una moneda infravalorada.
El déficit comercial de Alemania con China alcanzó el año pasado la cifra récord de 89.000 millones de euros (105.000 millones de dólares).
Merz llegó a Pekín acompañado por líderes empresariales, incluidos ejecutivos de los gigantes automovilísticos Volkswagen, BMW y Mercedes.
El jueves visitará la Ciudad Prohibida de Pekín y luego una planta de Mercedes donde se presentarán vehículos de conducción autónoma.
El canciller acudirá más tarde al centro de IA de Hangzhou para visitar el grupo de robótica Unitree y el fabricante alemán de turbinas Siemens Energy.
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