Policía dispersa a manifestantes ante Parlamento luso tras protesta contra reforma laboral
(Actualiza con declaraciones del Gobierno de Portugal)
Lisboa, 3 jun (EFE).- La Policía portuguesa dispersó este miércoles a varias decenas de manifestantes que se concentraron a las puertas del Parlamento, en Lisboa, tras la multitudinaria marcha contra la reforma laboral que impulsa el Ejecutivo, en la que se produjeron algunos incidentes y que fue el colofón de la jornada de huelga general convocada en tal sentido.
Cerca de tres horas después de la llegada de los manifestantes a las puertas de la unicameral Asamblea de la República (Parlamento), agentes de la Policía de Seguridad Pública (PSP) responsable de supervisar la marcha, advirtieron a los manifestantes situados frente al edificio de que tenían que despejar la zona.
Tras varios minutos de espera, y después de que las personas que se habían concentrado en el lugar no se movieran, policías provistos de porras y escudos se acercaron al grupo, mientras que los manifestantes les increpaban y se resistían a abandonar la calle.
Y aunque empezaron a despejar la zona, mientras se alejaban, lanzaron objetos y bengalas de humo a los agentes e incendiaron algunos contenedores de basura.
Según el canal de noticias CNN Portugal, al menos tres personas fueron detenidas.
Los manifestantes habían participado este miércoles en una marcha pacífica a la que asistieron miles de personas y que llegó hasta las puertas del Parlamento.
La movilización fue el colofón de la jornada de huelga general convocada por la Confederación de General de los Trabajadores Portugueses-Intersindical Nacional (CGTP-IN) para exigir al Gobierno de centroderecha encabezado por Luís Montenegro que retire la propuesta de reforma laboral, que debe ser debatida en el Parlamento.
Durante una rueda de prensa tras el consejo de ministros, el titular de Presidencia, António Leitão Amaro, lamentó el comportamiento de esos últimos manifestantes, que «superaron los límites aceptables».
«Quería destacar que lamentamos profundamente estos comportamientos condenables, que superan lo que es razonable y aceptable en una democracia libre y en el derecho a huelga», dijo Leitão Amaro, quien matizó que se trata del comportamiento de «algunos» y no de la mayoría.
Según sus datos, estos altercados finales no están asociados «a la organización ni a los organizadores de esta manifestación».
La huelga general comenzó a la medianoche del miércoles con una duración de 24 horas, aunque sus efectos podrán prolongarse hasta las primeras horas del jueves.
Los representantes de los trabajadores rechazan la propuesta de reforma de la legislación laboral impulsada por el Ejecutivo, que presentó el proyecto a mediados de 2025 y finalmente lo aprobó el pasado mes de mayo en Consejo de Ministros, pese a no haber logrado un acuerdo con la concertación social (Gobierno, sindicatos y patronales).
Los dos sindicatos mayoritarios -la CGTP-IN y la Unión General de Trabajadores (UGT)- se oponen a esta reforma porque consideran que desregula los horarios de trabajo, extiende los contratos precarios, propicia el despido y ataca los derechos de maternidad y paternidad.
La UGT no secundó la huelga general de hoy, por considerar que tiene lugar en un momento inadecuado, pero sí impulsó la que tuvo lugar el pasado 11 de diciembre, que también fue convocada por la CGTP-IN
El Ejecutivo de Luís Montenegro defiende que la reforma es necesaria para elevar la productividad, aumentar los salarios y mejorar la competitividad. EFE
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