Renuncia el abogado de oficio de expresidente peruano Castillo por sus «faltas de respeto»
Lima, 11 mar (EFE).- El abogado peruano Edgar Callahuanca, designado por la defensa pública para el expresidente Pedro Castillo en el juicio abierto por rebelión en el fallido golpe de Estado de 2022, renunció este martes a su labor por «pérdida de confianza» y la «falta de respeto» que considera que ha tenido el ex jefe de Estado hacia él.
Los jueces leyeron en la audiencia una carta de Callahuanca en la que explicó su renuncia, puesto que Castillo ha sido reacio a mantener una comunicación con él porque no desea su participación en el juicio y, además, le acusó de haberle grabado sin su consentimiento en la anterior audiencia.
«Rechazo este juicio político» y «rechazo la defensa pública», dijo Castillo en el inicio de la tercera audiencia del juicio en el que se enfrenta a una pena de 34 años de prisión por los delitos de rebelión, abuso de autoridad y grave perturbación de la tranquilidad pública.
Callahuanca dijo que se resquebrajó la confianza recíproca con el acusado y que «no existe cordialidad» ni respeto hacia su persona.
Dado que Castillo no ha acreditado a ningún abogado en el juicio, la sala le asignó nuevamente a dos abogados públicos para que ejerzan su defensa durante el proceso.
El expresidente (2021-2022) anunció el lunes que comenzaba una huelga de hambre en protesta contra su detención, que considera ilegal, y el juicio abierto en su contra, porque considera que no cometió el delito de rebelión, pues el fallido autogolpe no se concretó al carecer de apoyo político y militar.
En el desarrollo de la audiencia, la Fiscalía llamó al exministro de Defensa Gustavo Bobbio como uno de sus testigos y este confirmó que estuvo reunido con los comandantes generales de las Fuerzas Armadas, el mismo día del intento de golpe, porque había asumido el cargo dos días antes.
Sin embargo, en la reunión, ninguno conocía de las intenciones de Castillo, pues los militares le expusieron a Bobbio sus planes de acción habituales.
El exministro agregó que tampoco tuvo tiempo de nombrar a sus viceministros y que acudió al Palacio de Gobierno, minutos antes de que Castillo emita su mensaje a la nación, para que el entonces mandatario firme la resolución de renuncia del comandante general del Ejército, Walter Córdova, solicitada un día antes.
Bobbio recordó que Castillo «estaba temblando un poco» cuando lo vio en Palacio de Gobierno, a punto de anunciar el cierre del Congreso y la intervención del sistema judicial el 7 de diciembre de 2022.
Castillo fue destituido por el Congreso, poco después de su anuncio, y detenido por su resguardo policial cuando se dirigía en un auto oficial a la Embajada de México en Lima con su familia.
Desde esa fecha, el expresidente está recluido en la prisión limeña de Barbadillo y, desde la semana pasada, es procesado junto a dos de sus exprimeros ministros, el extitular del Interior y tres exjefes policiales. EFE
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