Tres partidos lituanos acuerdan una nueva coalición de centroizquierda sin los populistas
Riga, 12 jun (EFE).- La firma este viernes por parte de tres partidos de un acuerdo para formar un nuevo Gobierno de centroizquierda en Lituania tras la expulsión el sábado pasado de la formación populista Amanecer del Nemunas (PPNA) ha puesto fin a una semana de agitación política en este país báltico miembro de la Unión Europea (UE) y de la OTAN.
Así, este acuerdo deja fuera del Gobierno a esta polémica fuerza, cuyo lider, Remigijus Žemaitaitis, fue condenado en diciembre pasado por comentarios antisemitas, pero algunas cuestiones clave quedan sin resolver.
Una de las dudas es si la primera ministra, Inga Ruginiene, del Partido Socialdemócrata (LSDP), mantendrá su cargo al frente del Gobierno.
Medios lituanos, como la cadena nacional LRT, informaron de que Mindaugas Sinkevičius, presidente en funciones del LSDP, busca sustituir a Ruginiene, una antigua líder sindical sin apenas experiencia de gobierno antes de ser nombrada primera ministra en otoño pasado.
El viernes por la tarde, los representantes del gobernante LSDP, de la centroizquierdista Unión de Demócratas-Por Lituania (DSVL) y de la Unión de Agricultores y Verdes de Lituania (LVŽS), ecologista y de centro, se retiraron para recabar la aprobación de sus respectivas direcciones sobre el acuerdo de coalición, pero declararon a LRT que no había desacuerdos sobre los principios del mismo.
Todos los partidos de la nueva coalición propuesta coinciden en puntos clave, como el apoyo a Ucrania en su guerra contra Rusia y la necesidad de un elevado gasto en defensa.
Una de las cuestiones que provocó nuevas fisuras en la coalición saliente fue la resistencia del PPNA a la ampliación de una base militar considerada esencial para el entrenamiento de soldados lituanos y de la OTAN.
Asimismo, será necesario decidir quiénes sustituirán, respectivamente, al ministro de Medio Ambiente, Kastytis Žuromskas (PPNA), y al de Agricultura, Andrius Palionis, un independiente respaldado por la formación populista, y también está en el aire si el independiente Kestutis Budrys seguirá como jefe de la diplomacia lituana.
Esta nueva reorganización del Gobierno se produce tras el año convulso en la política lituana que siguió a las elecciones al Parlamento (Seimas) de otoño de 2024.
Con el LSDP como claro vencedor, la entonces líder del partido y diputada del Parlamento Europeo, Vilija Blinkevičiūtė, renunció sorprendentemente a la jefatura del Gobierno en favor de Gintautas Paluckas.
Poco después de que Paluckas asumiera el cargo, surgieron rumores de un posible escándalo en relación con sus negocios y una condena anterior, cuando era funcionario del Ayuntamiento de Vilna, por irregularidades en un contrato para el exterminio de roedores.
A medida que se multiplicaban las acusaciones, Saulius Skvernelis, entonces líder del DSVL, socio de la coalición en aquel momento, afirmó que su partido abandonaría el Gobierno si Paluckas no dimitía.
Paluckas y todo su Gobierno dimitieron en julio pasado y allanaron así el camino para que Ruginiene asumiera el cargo de primera ministra e incorporara al LVŽS a la coalición en sustitución del DSVL.
Meses más tarde, en abril pasado, la Fiscalía General de Lituania imputó al diputado Skvernelis, quien fue primer ministro entre 2016 y 2020, en un caso de soborno relacionado con el Servicio Estatal de Plantas.
Los fiscales afirmaron que hay pruebas suficientes que permiten sospechar que, mientras ocupaba el cargo de presidente del Seimas, entre noviembre de 2024 y septiembre de 2025, Skvernelis aceptó al menos 51.000 euros en sobornos en efectivo en varias ocasiones a cambio de favores políticos. EFE
jkz-egw/rod