Ucrania resiste exhausta la presión rusa en el frente al entrar en el quinto año de guerra
Rostyslav Averchuk
Leópolis (Ucrania), 25 feb (EFE).- Un ejército ucraniano exhausto y falto de hombres mantiene la línea del frente al entrar este miércoles en el quinto año de la invasión de Rusia, que promete alcanzar sus objetivos en el campo de batalla, mientras que Ucrania confía en el éxito del plan de su nuevo ministro de Defensa.
El equilibrio de fuerzas en el campo de batalla sigue siendo un factor esencial para determinar el desenlace de la guerra en paralelo a las reuniones que mantienen ucranianos y rusos bajo mediación estadounidense para tratar de acordar un alto el fuego.
En un contexto en el que Moscú insiste en lograr el control total de la región oriental del Donbás y Kiev se niega a ceder más territorio sin garantías de seguridad firmes por parte de sus socios extranjeros, la mayoría de los ucranianos asume que la guerra continuará a lo largo de todo el año.
La situación actual
Actualmente, pese a las cambios meteorológicos -desde fuertes heladas hasta deshielos que inundan las trincheras-, las fuerzas rusas lanzan más de cien asaltos diarios a lo largo del frente oriental y meridional ucraniano, pero los avances concentrados en la provincia oriental de Donetsk, siguen siendo lentos.
Rusia capturó 33 kilómetros cuadrados en la tercera semana de febrero, su peor resultado desde el inicio de 2026, según Oleksandr Kovalenko, del grupo de Resistencia Informativa.
Los contraataques de Ucrania han mejorado las posiciones en las regiones de Zaporiyia (sur) y Dnipropetrovsk (centro-este) y han permitido recuperar más de 400 kilómetros cuadrados en las últimas semanas, según Kiev.
Sin embargo, pocos analistas consideran que esto pueda conducir a una contraofensiva más amplia, dado que Rusia mantiene ventaja en efectivos y aviación.
Ucrania ha reforzado no obstante las posiciones tácticas cerca del importante nudo logístico de Guliaipole, en la región de Zaporiyia, y ha reducido la amenaza sobre capitales regionales.
El futuro y las amenazas
Los expertos consideran probable que las fuerzas rusas intensifiquen sus intentos de romper las defensas ucranianas y capturar más territorio una vez mejore el clima en primavera.
El presidente ruso, «Vladimir Putin busca una victoria clara para justificar todas las pérdidas que la guerra ha traído a Rusia», declaró Mikola Bielieskov, analista del Instituto de Estudios Estratégicos, a la ‘Radio Ucraniana’.
Sin embargo, y pese a la superioridad numérica, Rusia carece de fuerzas suficientes para lograr avances de gran envergadura, dijo a EFE Oleksi Melnik, exasesor del Ministerio de Defensa y analista del Centro Razumkov.
Él cree que la defensa ucraniana resistirá durante todo 2026 a pesar de todos los desafíos que enfrenta Ucrania para movilizar suficientes soldados y recibir armas de sus socios.
Pero la comparación entre territorio perdido y recuperado oculta una dinámica más compleja de innovaciones y contramedidas que transforman el campo de batalla cada pocos meses.
Según informes del frente, la principal amenaza radica en el aumento del uso de drones suicidas baratos que ahora llegan de forma habitual hasta 20 kilómetros más allá de las líneas defensivas de Ucrania, lo que hace que cada misión de suministro o evacuación sea muy arriesgada.
Túneles hechos con redes de pesca protegen ahora a civiles y a la logística en zonas del frente, pero podrían resultar insuficientes frente a la expansión de ‘Rubikon’, una unidad clave de drones rusa.
La adaptación
Aunque Ucrania desarrolla soluciones innovadoras en el campo de los drones, Rusia suele imitarlas con rapidez e introducirlas en todo su ejército.
Muchas esperanzas para cambiar la situación recaen en Mijailo Fédorov, el nuevo ministro de Defensa de Ucrania con experiencia en tecnologías digitales.
Según el plan que anunció el martes, Ucrania buscará aumentar en aproximadamente un tercio las bajas rusas.
Su cálculo es que, si las pérdidas rusas aumentan de los actuales 156 soldados a 200 por cada kilómetro cuadrado de territorio capturado, su ejército no podrá seguir avanzando.
En esa circunstancia, Moscú tendría que considerar volver a una movilización obligatoria profundamente impopular, sostiene Melnik.
En todo caso, Rusia continuará sus ataques contra infraestructuras y población civil ante el lento avance en el frente, lo que convierte el fortalecimiento de las defensas antiaéreas y los ataques de largo alcance contra territorio ruso en elementos clave de la defensa de Ucrania. EFE
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