Un buque ruso con gas licuado se hunde frente a Libia; Moscú acusa a Kiev
Un buque ruso cargado de gas natural licuado se hundió en el Mediterráneo, entre Libia y Malta, en un incidente que Moscú atribuyó este miércoles a una operación de Kiev.
La autoridad libia de puertos y transporte marítimo dijo que el Arctic Metagaz naufragó tras unas «explosiones repentinas» de origen desconocido.
Según explicó el mismo organismo, el buque emitió una llamada de socorro la noche del martes. Las explosiones fueron seguidas de «un enorme incendio que causó el completo naufragio» de la nave.
Rusia acusó rápidamente a Ucrania y su presidente, Vladimir Putin, calificó el incidente de «ataque terrorista».
«Esto agrava la situación en los mercados mundiales de la energía, en los mercados del gas, sobre todo para Europa en este caso», declaró Putin a la televisión pública rusa.
«De hecho, el régimen de Kiev está mordiendo la mano que le da de comer, es decir, la mano de la Unión Europea», añadió.
El Ministerio de Transportes de Rusia afirmó que Ucrania atacó el buque con drones navales lanzados desde las costas libias e indicó que los 30 tripulantes que llevaba fueron rescatados sanos y salvos.
El ataque «fue lanzado desde las costas libias por medio de lanchas no tripuladas, pertenecientes a Ucrania», indicó el ministerio en un comunicado.
De momento, Ucrania no hizo declaraciones al respecto.
El buque estaba cargado y había salido del puerto ruso de Murmansk, en la península de Kola.
Según las autoridades libias, el buque se sitúa a unas 130 millas náuticas al norte del puerto marítimo libio de Sirte.
Llevaba una carga estimada de 62.000 toneladas métricas de gas natural licuado e iba rumbo a Puerto Said, en Egipto.
El pasado diciembre, Ucrania afirmó que había atacado a un petrolero con drones en aguas internacionales del mar Mediterráneo, en el que fue el primer ataque de ese tipo desde que empezó la guerra a finales de febrero de 2022.
El Arctic Metagaz había sido sancionado por Estados Unidos y la Unión Europea, por formar parte de la «flota fantasma» de buques viejos que Moscú utiliza para suministrar petróleo y gas, eludiendo las sanciones de los países occidentales.
rb-iba/avl-jvb/hgs