Un hombre resultó herido por una osa que rompió el parabrisas de su coche para atacarle
Varna (Bulgaria), 2 jun (EFE).- Una osa atacó a un turista búlgaro en los Cárpatos Meridionales, en Rumanía, después de que éste y sus acompañantes se detuvieran al borde de la carretera para alimentar al animal desde el coche en el que viajaban, informó este martes la emisora búlgara Nova TV.
El incidente tuvo lugar el pasado 28 de mayo cerca de la presa de Vidraru, en la llamada ‘Carretera del Oso’, una ruta montañosa conocida por los frecuentes avistamientos de plantígrados, según relató Georgi Bizhev, un dirigente de fútbol de la ciudad de Veliko Tarnovo, en el centro de Bulgaria.
Bizhev contó que viajaba junto a sus acompañantes hacia Budapest para presenciar la final de la Liga de Campeones —disputada el pasado sábado entre el PSG y el Arsenal— y que no creía estar haciendo nada malo cuando se detuvo al borde de la carretera para darle algo de comer a una osa que apareció en el lugar junto a su cría.
En las redes sociales se hizo rápidamente viral un vídeo, filmado desde otro vehículo, que muestra cómo al principio la osa aceptó la comida arrojada por la ventanilla del conductor de un auto con matrícula búlgara, sin dar señales de nerviosismo. Sin embargo, poco después el animal se irguió delante del vehículo y se subió al capó.
«Vi a la osa subida sobre la parte frontal del auto. Sin embargo, las ventanillas estaban cerradas y me sentí seguro», explicó Bizhev, quien consideró que la reacción de las personas que iban en el vehículo de atrás pudo haber provocado el inesperado comportamiento agresivo del animal.
«Empezaron a tocar la bocina, a encender las luces y a gritar. La osa se irguió sobre sus patas traseras, rompió el parabrisas de mi coche como si fuera un periódico y lo hizo trizas», relató el turista, que describió la reacción del plantígrado como repentina y muy violenta.
«Literalmente se abalanzó sobre mí. Después de que se rompió el cristal, intentó sacarme con sus garras», añadió.
Al presenciar el ataque, el conductor de otro automóvil empezó a hacer ruido y consiguió asustar a la osa, que probablemente intentaba proteger a su cría.
Tras confirmar que él era el turista atacado en las imágenes filmadas, Bizhev declaró que la zona atrae a muchos visitantes con el deseo de avistar y alimentar osos salvajes, una práctica que, sin embargo, está prohibida y sancionada en Rumanía con multas que pueden superar los 5.000 euros.
«Casi todas las tiendas y establecimientos (a lo largo de la ‘Carretera del Oso’) venden comida para osos. No hay ningún rumano que haya ido allí y no les haya dado de comer”, afirmó Bizhev, dando a entender que no estaba informado de las medidas adoptadas por las autoridades rumanas para limitar los crecientes contactos de osos con humanos, que con frecuencia terminan en heridas o incluso muertes.
Bizhev, que sufrió heridas en las manos, fue atendido primero en un hospital rumano y actualmente completa su recuperación en Bulgaria.
“Cometí un error al detenerme allí”, admitió el damnificado, tras asegurar que se encuentra bien y que su recuperación total tardará entre tres y cuatro meses. EFE
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