Una comentarista rusa de televisión desata las alarmas en Francia
«Rusia es capaz de ayudar a la economía francesa», asegura en un francés fluido la rusa Xenia Fedorova en una de las televisiones más influyentes de Francia, donde las autoridades temen la «desinformación del Kremlin» meses antes de la elección presidencial.
Fedorova, de 45 años, es la exdirectora de la rama francesa del canal estatal ruso RT, prohibido en Francia después que el presidente ruso, Vladimir Putin, invadiera Ucrania en 2022. Aunque RT France cerró en 2023, la mujer no desapareció de la escena pública.
Fedorova llegó a una audiencia más amplia como comentarista en los medios del multimillonario conservador Vincent Bolloré –la televisión CNews, la radio Europe 1 y el dominical Le Journal du Dimanche–, en los que difunde los mensajes del Kremlin sobre Ucrania y los países occidentales.
En un comentario reciente en CNews, consideró por ejemplo «obligatorio» que el sucesor del presidente centroderechista, Emmanuel Macron, el año que viene mantenga buenas relaciones con Moscú.
A medida que Francia se encamina hacia una de sus elecciones más trascendentales, con la ultraderecha líder en los sondeos de la primera vuelta, sus mensajes preocupan cada vez más a las autoridades y a los expertos en desinformación.
Francia se enorgullece de su libertad de expresión, y la trayectoria de Fedorova refleja una contradicción en el corazón del panorama mediático, donde las libertades legales chocan con el temor a la propaganda extranjera.
«Fedorova es una propagandista consumada que sirve de altavoz para la desinformación del Kremlin», pero «todo el mundo es libre de eligir su propia línea editorial», declaró este viernes el canciller francés, Jean-Noël Barrot, reconociendo que poco puede hacer.
– ¿Propaganda u opinión? –
Para el comentarista Patrick Cohen, este caso plantea cuestiones difíciles. «¿Sobre qué base se puede distinguir entre lo que constituye propaganda y lo que cuenta como una opinión legítima?», se preguntó.
El viernes, Maxime Saada, director ejecutivo de Canal+ del grupo Bolloré, defendió a Fedorova cuando un accionista lo interpeló: «No creo que se pueda hablar de un agente ruso».
Consultada por AFP, la comentarista rusa no quiso expresarse, al no tener garantías de que sus respuestas escritas serían reproducidas íntegramente. CNews tampoco quiso hacer comentarios.
En su libro Bannie («Prohibida», en español), publicado el año pasado en Fayard –una de las editoriales vinculadas a Bolloré–, Fedorova se presenta como víctima de la censura estatal.
El diario Le Monde la ha bautizado en cambio como «la propagandista más influyente del Kremlin en Francia».
Esta semana, el diario puso el foco en sus vínculos con Bolloré, señalando que un laboratorio de ideas fundado por el magnate organizó recientemente un almuerzo para hablar de la presidencial de 2027.
Fedorova estuvo presente, junto a la ministra de Agricultura, la conservadora Annie Genevard, y un asesor del líder de extrema derecha Jordan Bardella.
Un miembro del equipo de Genevard declaró a AFP que la ministra no habría asistido, de haber sido informada de su presencia.
– «Agente de influencia» –
Aunque no hay pruebas de ningún vínculo con el Kremlin, Fedorova debería ser considerada «un agente de influencia», dijo Julien Nocetti, del Instituto Francés de Relaciones Internacionales.
Bolloré podría ver a la rusa como una herramienta útil en su intento de moldear el panorama mediático francés, señaló el investigador, que estudia la propaganda rusa.
«Sin alinearse necesariamente por completo con todo lo que ella dice, le resulta muy útil para sacudir un ecosistema mediático, político y posiblemente empresarial», explicó.
La experiodista de la televisión estatal rusa Marina Ovsiannikova, que protestó contra la invasión de Ucrania durante una emisión en directo y ahora vive en Francia, dijo que darle una plataforma a Fedorova era peligroso y no descartó que siguiera manteniendo vínculos con RT.
«Aquello de lo que huí en Rusia ha llegado ahora a Francia», declaró a AFP. «Ahora contemplo con horror cómo todos estos sentimientos de extrema derecha se intensifican aquí».
Varios colectivos planean organizar una protesta la próxima semana para exigir la retirada del permiso de residencia de Fedorova, que las autoridades prorrogaron por diez años en 2024.
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