«La mayoría del pueblo apoya esta moción de censura», defiende la izquierda francesa
París, 4 dic (EFE).- El diputado izquierdista Éric Coquerel, presidente de la comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional francesa, aseguró que «la mayoría del pueblo» apoya la moción de censura que se votará esta tarde contra el Gobierno del primer ministro, Michel Barnier, al que calificó de «ilegítimo».
«Su fracaso estaba anunciado y fue estrepitoso», sostuvo Coquerel, de la izquierdista La Francia Insumisa (LFI) al subir a la tribuna de oradores y dar comienzo al debate de las medidas que previsiblemente provocarán la primera caída de un Gobierno mediante moción de censura en Francia desde 1962.
Coquerel subrayó que el verdadero responsable de esta situación es el presidente francés, Emmanuel Macron, que lo nombró para el cargo en septiembre pasado y que se niega a aceptar que está en minoría, al igual que lo está el Ejecutivo de Barnier.
El diputado de LFI afeó también a Barnier que, para tratar de evitar su caída, se haya tratado de alinear con la extrema derecha de Marine Le Pen y con sus valores.
Es un «insulto» para los electores franceses, dijo, ya que es justo lo contrario de lo que habían expresado en las urnas en las elecciones legislativas anticipadas de julio pasado, cuando hubo una fuerte movilización para frenar lo que parecía una victoria asegurada del partido de Le Pen Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés).
En esa línea abundó también el diputado Boris Vallaud, jefe del grupo del Partido Socialista (PS) en la Cámara baja, cuyo bloque es aliado del resto de fuerzas de la izquierda (insumisos, ecologistas y comunistas) en la coalición del Nuevo Frente Popular (NFP).
«Esta moción de censura es una llamada a un empujón moral», resaltó Vallaud al tomar la palabra posteriormente para refrendar el apoyo del PS a la moción de censura interpuesta por sus colegas de LFI.
El dirigente socialista subrayó que Barnier ha fracasado y que «en ningún momento ha entrado en diálogo con la oposición de la izquierda», como sí lo ha hecho con la extrema derecha de Le Pen.
Pese a esta postura oficial emitida por Vallaud, el apoyo o no de la totalidad de los diputados socialistas a esta moción de censura -que se realizará mediante voto secreto- es precisamente una de las claves de las escasísimas posibilidades de supervivencia del gobierno de Barnier.
De hecho, durante los últimos días, miembros del Ejecutivo han tratado de apelar precisamente a esas posibles conciencias discordantes entre los socialistas, pidiendo «responsabilidad» a los diputados para no hacer caer a Francia en una situación de caos y desatar una potencial crisis económica. EFE
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