Expertos suizos restan importancia al riesgo de un glaciar inestable
Las autoridades suizas han advertido de que parte del glaciar colgante del Weisshorn Este —situado sobre Randa, en el cantón del Valais—podría derrumbarse en los próximos días. Las autoridades locales y los expertos, no obstante, subrayan que vigilan de cerca la situación y que no es una amenaza inmediata para la población.
El glaciar —que se vigila desde finales de junio— registró un movimiento significativo durante el fin de semana del 22-23 de agosto. La vigilancia se ha intensificado desde que el 24 de agosto se desprendieron grandes trozos de hielo en tres ocasiones.
A pesar de que el nivel de alerta ha aumentado, el alcalde de Randa, Frédéric Imboden, trata de tranquilizar a la población, e insiste que esta situación no es nada nuevo. «Este glaciar lleva años siendo vigilado y siempre hay movimientos, a veces más, a veces menos», declaró a la televisión pública suiza SRF.
Desde junio se ha definido y señalizado una zona de peligro. Y sigue estando prohibido acceder al perímetro delimitado hasta nuevo aviso. Permanecen cerradas, asimismo, las vías de acceso oficiales para peatones y ciclistas.
«Parte de la vida en los Alpes»
El alcalde afirmó que las 479 personas que viven en el pueblo no corren riesgo. «La zona residencial no está en la zona de peligro», explicó a SRF, señalando que la población de Randa está acostumbrada a convivir con los riesgos naturales y es consciente de los peligros.
La población local a la que ha entrevistado la SRF se hizo eco de la valoración del alcalde y dijo que la situación es un aspecto habitual de la vida en los Alpes.
Norbert Carlen, ingeniero especializado en riesgos naturales del cantón del Valais, señaló que es probable que se produzcan nuevas caídas de hielo. Aunque es imposible predecir si se desprenderá una sección pequeña o una parte mucho mayor del glaciar.
En el peor de los casos, podrían derrumbarse varios cientos de miles de metros cúbicos de hielo. Aun así, el pueblo en sí no correría peligro. «Por el momento, el personal de seguridad, el ayuntamiento y el cantón han tomado todas las medidas posibles para proteger a la población», apuntó.
«Nada nuevo»
También restó importancia a las preocupaciones el glaciólogo Martin Funk, quien describió estos acontecimientos como un comportamiento típico de los glaciares colgantes y «nada nuevo».
«En algún momento, alcanzan un tamaño que ya no pueden soportar y entonces el glaciar, o partes de este, se desprenden», dijo.
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En 2005, Funk participó en la vigilancia de un episodio similar en el glaciar colgante del Weisshorn Este y afirmó que el municipio hace tiempo que tiene sistemas de seguridad consolidados. Durante la última década, diversos instrumentos han vigilado las avalanchas que descienden desde el Weisshorn hacia el valle.
«En cuanto se produce una avalancha importante, la carretera y la vía férrea se cierran automáticamente», añadió Funk.
No es la primera amenaza
Randa ya ha sufrido antes desprendimientos de glaciares. El mayor suceso registrado ocurrió en 1819, cuando una avalancha de hielo causó daños considerables en el pueblo. Los desprendimientos posteriores, en 1972 y 1973, fueron menos graves y, antes de alcanzar zonas habitadas, se detuvieron en un campo de hielo.
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Históricamente, el municipio de Randa también se ha visto afectado por otros riesgos naturales. En 1991 se produjo un desprendimiento triple importante en la montaña de Längenfluhberg: casi 50 millones de metros cúbicos de roca se precipitaron hacia el valle en pocas semanas.
Las masas rocosas sepultaron la línea de ferrocarril y la carretera, y detuvieron el río Vispa. Como consecuencia de los desprendimientos, no hubo víctimas humanas, pero sí pereció el ganado y 33 edificios quedaron destruidos.
Randa «no puede compararse a Blatten»
Guillaume Favre-Bulle, jefe del servicio de riesgos naturales del cantón del Valais, ha rechazado comparar esto con la catástrofe ocurrida recientemente en Blatten, un pueblo de montaña que, el 28 de mayo de 2025, quedó prácticamente sepultado después de que colapsara un glaciar.
«El tipo de fenómeno es completamente diferente. No estamos ante el mismo tipo de escenario», declaró a la radio pública suiza RTS. Hoy en día, según Favre-Bulle, no hay indicios de que una avalancha de hielo pueda alcanzar el pueblo y trazó dos posibles escenarios: el glaciar podría seguir desintegrándose gradualmente, o toda la masa inestable podría desprenderse de una sola vez.
Para detectar cualquier nueva aceleración en el movimiento del glaciar, se ha intensificado la vigilancia.
«Eso es bastante normal una vez que se ha observado un aumento del movimiento», afirmó.
Favre-Bulle también descartó compararlo con el devastador desprendimiento de rocas de Randa de 1991. Según él, aquel desprendimiento se originó cerca del fondo del valle, mientras que el glaciar del Weisshorn está mucho más arriba en la montaña. «Primero hay que cruzar una meseta glaciar», indicó.
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Artículo adaptado al español por Lupe Calvo. Revisado por Carla Wolff.
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