Voces jóvenes, poética visual e inversión privada reimpulsan Locarno 2026
La 79ª edición del Festival de Cine de LocarnoEnlace externo combinó historias sobre el paso a la adultez con poéticas cinematográficas radicales, mientras que la asistencia récord de profesionales del sector dio cuenta de una nueva ola de inversión privada en el cine independiente.
El público joven está regresando a las salas de cineEnlace externo, lo que reaviva las esperanzas del sector de que el enorme impacto de las plataformas de streaming, los videojuegos y las redes sociales pueda compensarse con un renovado interés por las experiencias culturales compartidas.
Coincidencia o no, numerosas películas presentadas este año -muchas de ellas realizadas por cineastas debutantes- exploran la adolescencia, las experiencias de transición a la adultez y las realidades sociales y políticas que enfrentan las generaciones más jóvenes. Como era de esperarse, el máximo galardón de Locarno fue para una de ellas.
El drama rumano «No perteneces aquí» (You Don’t Belong Here), de Florin ȘerbanEnlace externo, cuenta la historia de un padre viudo que desconoce las actividades nocturnas de su hijo adolescente, quien se ha unido a un grupo de justicieros enmascarados.
La tendencia parece ser mundial: desde Argentina («Los días libres», The Days Off, y «La ilusión de un verano eterno», The Illusion of an Everlasting Summer) hasta Canadá («Cacería humana», Manhunt) y Estados Unidos («Destruyan a todas las chicas», Destroy All Girls), pasando por Ghana («El ego nos alcanza a todos», Ego Reach We All) y la República Centroafricana («Chico del Congo», Congo Boy). También hay varias producciones europeas, como la suizo-portuguesa «Cocodrilo» (Portuguese Crocodile) y la italiana Ketticè, además de la película ucraniana «Rara vez me despierto soñando» (I Rarely Wake Up Dreaming), que suma cuestiones de género a esta mezcla, con la guerra como telón de fondo.
Aproximadamente la mitad de las 32 películas de las dos principales competencias de Locarno abordan la juventud, la identidad o la transición a la adultez. Los temas son muy diversos, pero esta tendencia sugiere la existencia de una generación deseosa de ver sus experiencias reflejadas en la pantalla.
Nuevas inversiones llegan a la ciudad
La industria cinematográfica parece estar prestando atención. Los medios especializados que siguieron las adquisiciones y ventas durante el festival señalaron que la asistencia a Locarno ProEnlace externo, el mercado del festival destinado a productores, distribuidores y financiadores, aumentó un 10% con respecto a 2025, hasta alcanzar un récord de 2.140 acreditaciones, superando así lo que ya se había considerado un máximo histórico el año anterior.
Sin embargo, una mirada más detenida revela la llegada de un nuevo actor a la escena: el capital de riesgo. Según VarietyEnlace externo, los inversores privados están descubriendo el valor del cine independiente, pese a sus riesgos y sus rendimientos impredecibles. «La reducción de la financiación de las cadenas de televisión, la inversión de los distribuidores internacionales y, ahora, las ayudas estatales» están abriendo oportunidades para los inversores privados y obligando a «todo el sistema a adaptarse a nuevos actores que cambiarán las reglas», señaló la publicación.
Todavía no está claro cómo esto transformará el sector, especialmente en el caso de las producciones independientes que no siguen las convenciones habituales de la industria. En lugar de respaldar proyectos individuales, los inversores apuntan cada vez más a las carteras completas de compañías consolidadas que abarcan la producción, la distribución y las ventas, como mk2, con sede en París; la plataforma en línea Mubi; o Red Bull Studios, la división cinematográfica del conglomerado de bebidas energéticas.
Análisis de la selección
Cada año, la crítica debate sobre la calidad de la selección oficial de Locarno. Mientras que la sección dedicada a los clásicos del cine, las rarezas y las elecciones de los críticos suele generar consenso, las dos principales competencias -el Concorso InternazionaleEnlace externo (competencia internacional) y Cineasti del PresenteEnlace externo, destinada a autores de primeras o segundas películas- generan un debate mucho mayor.
El director artístico Giona A. NazzaroEnlace externo reunió una ecléctica sección principal que incluyó tanto a cineastas emergentes como a autores consagrados, entre ellos Hong Sangsoo (Corea del Sur), Nelson Yeo (Singapur), Gurvinder Singh (India) y Denis Côté (Canadá). Una de sus apuestas más audaces fue incluir a los directores brasileños debutantes Enock Carvalho y Matheus Farias, con «La ribera» (The Riverbank), en la competencia internacional en lugar de Cineasti del Presente.
La apuesta de Nazzaro dio sus frutos: «La ribera» (The Riverbank) obtuvo el Premio Especial del Jurado, reforzando la reputación de Locarno como plataforma para descubrir nuevos talentos del cine brasileño, desde Glauber Rocha hasta Kleber Mendonça Filho.
Cineasti del Presente llevó aún más lejos la exploración de formas narrativas no convencionales. La argentina Alessandra Sanguinetti, reconocida internacionalmente como fotógrafa, presentó «La ilusión de un verano eterno» (The Illusion of an Everlasting Summer), un documental basado en un proyecto fotográfico de más de dos décadas sobre dos primas mientras crecen en la pampa bonaerense.
Por su parte, la brasileña Ana Vaz, quien transita con fluidez entre las artes plásticas y el cine experimental, presentó «Hanabi», otro proyecto de más de diez años de elaboración, sobre la lluvia radiactiva de Fukushima (y el desastre planetario).
Una obra híbrida que amalgama cine, literatura y artes visuales, «Hanabi» podría catalogarse fácilmente como «experimental», una etiqueta que su creadora, Ana Vaz, rechazaría rotundamente. «No acepto esta incapacidad del cine para transformarse en algo distinto de lo que imponen ciertos cánones cinematográficos dentro de las tradiciones del documental, el cine de ensayo o el cine de ficción», declaró a Swissinfo.
Poéticas cinematográficas, cine de lo real
Aunque Ana Vaz celebra la decisión de Nazzaro de no separar las narrativas convencionales de las alternativas o, como se las suele llamar, experimentales, considera que esto coloca a este tipo de películas en una situación de desventaja competitiva injusta, ya que sus posibilidades de obtener premios son considerablemente menores. A pesar de ello, «Hanabi» recibió una Mención Especial.
Para los espectadores, la inclusión de Sanguinetti y Vaz en el programa del festival reforzó la reputación de Locarno como un paraíso para los cinéfilos. La edición de este año fue especialmente rica en obras de notable poética -a falta de un término más preciso que «experimental»-, comenzando con el homenaje a la artista, diseñadora gráfica, fotógrafa y cineasta suiza Isa Hesse-Rabinovitch (1917-2003), con la proyección de dos películas recientemente restauradas: «La isla de las sirenas» (Siren Island, 1981) y «Fantasmas e invitados» (Ghosts and Guests, 1989).
Durante su vida, Hesse-Rabinovitch fue reconocida como una pionera del cine feminista, en lugar de quedar definida por su vínculo con el célebre escritor Hermann Hesse -quien fuera su suegro-, un destino que compartieron muchas mujeres artistas de su generación. Las proyecciones ofrecieron apenas un vistazo de una obra mucho más amplia que actualmente está siendo restaurada por la Cinemateca Suiza y que, esperemos, pronto llegará al público.
«Guerrilla del asfalto» (Guerrilha no Asfalto), del director portugués Edgar Pêra, también merece figurar en esta lista poética y fue incluida en la sección Fuera de competencia. La poética de Pêra ofrece un auténtico golpe punk: un falso documental de múltiples capas que difumina deliberadamente las fronteras entre la (auto)ficción, el documental y el ensayo cinematográfico.
Construida a partir de la recuperación de un antiguo proyecto centrado en las guerrillas urbanas portuguesas posteriores a la Revolución de los Claveles (1974), que puso fin a 50 años de régimen fascista, la película de Pêra confunde el registro de la guerrilla política con el del cine de guerrilla y deriva en una reflexión sobre la evolución de la realización cinematográfica durante los últimos 50 años, hasta desembocar en un uso crítico e inquietante de la inteligencia artificial.
Hecho en Suiza
«El yacaré» (O Jacaré), de Basil da CunhaEnlace externo, es el capítulo final de su «Trilogía de Reboleira» y representa al cine suizo en la competencia principal. El arte y la vida de da Cunha se entrelazan estrechamente en esta trilogía, que comenzó con «El fin del mundo» (O Fim do Mundo, 2019) y continuó con Manga d’Terra (2023)
Hijo de inmigrantes portugueses en Suiza, da Cunha estudió cine antes de trasladarse a Portugal. Al llegar allí sin dinero, terminó en el barrio de Reboleira, un asentamiento informal al norte de Lisboa habitado principalmente por inmigrantes caboverdianos y sus descendientes. Pronto comenzó a filmar junto a sus habitantes, inspirándose en las experiencias de amigos y vecinos.
A lo largo de casi 20 años, se ha consolidado una verdadera comunidad de colaboradores en torno a da Cunha, aunque la Reboleira de las primeras películas ya no existe, devorada por la expansión urbana y la especulación inmobiliaria en las afueras de la capital portuguesa, con los inevitables desalojos y la dispersión que ello conlleva.
En la sección Cineasti del Presente, «Charla informal» (Small Talk), de Mateo Ybarra, presenta una historia ambientada en la última escuela de etiqueta de Suiza, una propuesta que sin duda atraerá a un amplio público fascinado por el universo del lujo y sus códigos.
Ninguna de estas películas ganó un premio este año. De hecho, la última película suiza en obtener un galardón importante en Locarno fue «Abrir puertas y ventanas» (2011), de Milagros Mumenthaler; antes de ella, hay que remontarse a 1985, con «Fuego alpino» (Alpine Fire), de Fredi Murer.
No obstante, fue un largometraje suizo, «Frank y Louis» (Frank & Louis) -la primera película en inglés de Petra VolpeEnlace externo-, el que ganó este año el Prix du Public (Premio del Público). Este galardón, otorgado por votación de los espectadores a la película más popular proyectada en la pantalla al aire libre de la Piazza Grande de Locarno, constituye un claro ejemplo de democracia directa en acción.
Artículo editado por Mark Livingston y adaptado al español por Norma Domínguez. Revisado por Carla Wolff.
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