Abogados y ONG impugnan los cargos de terrorismo presentados contra manifestantes en Kenia
Nairobi, 19 ago (EFE).- Un grupo de abogados y organizaciones de la sociedad civil de Kenia informaron este martes de que han impugnado ante la Justicia la constitucionalidad de los cargos de terrorismo presentados contra al menos 75 jóvenes a raíz de las recientes protestas en el país.
«Hemos presentado una petición constitucional contra el Estado, presentando evidencia clara de terrorismo de Estado contra la juventud de las ‘maandamano’ (protestas en suajili), pidiendo justicia, rendición de cuentas y cumplimiento del Estado de derecho», dijo en una rueda de prensa en Nairobi Nerima Wako-Ojiwa, directora ejecutiva de la organización Siasa Place, una de las entidades que apoyan la iniciativa.
Según los activistas y letrados, el Estado ha presentado cargos de terrorismo contra al menos 75 personas, bajo la Ley de Prevención del Terrorismo (POTA, por sus siglas en inglés), promulgada en 2012 originalmente para dar respuesta a la amenaza en territorio keniano del grupo yihadista somalí Al Shabab.
Además, aseguraron que otros 450 jóvenes se enfrentan a «cargos penales graves» en diferentes tribunales de primera instancia del país.
«Están poniendo a los jóvenes en el punto de mira (…) Puedes acabar siendo acusado de terrorismo incluso por publicar un mensaje o por animar a la gente a manifestarse (…) Creo que quieren asegurarse de que los jóvenes no alcen la voz, que no salgan», dijo a EFE una de las abogadas impulsoras, la también diputada Njeri Maina.
Además de presentar la petición, la iniciativa ha recaudado hasta ahora más de 2,8 millones de chelines kenianos (cerca de 20.000 euros), unos fondos que han usado para pagar las fianzas de hasta 111 jóvenes detenidos en relación con las manifestaciones.
«Su arresto, detención y enjuiciamiento con cargos que incluyen terrorismo es una grave afrenta a la Constitución de Kenia en muchos aspectos», señalaron los demandantes, al destacar que en la última década el país había registrado menos de quince casos de terrorismo.
«Un estado que equipara a jóvenes ejerciendo sus derechos cívicos con el terrorismo pone en riego la propia democracia. La seguridad nacional no puede ser utilizada como un pretexto para arrebatarles a los ciudadanos sus protecciones constitucionales», añadieron.
Miles de personas se manifestaron en varias jornadas de protestas en Kenia entre junio y julio, que fueron reprimidas por la Policía con gases lacrimógenos, balas de goma y munición real.
En primer lugar, las protestas de los pasados 12 y 17 de junio fueron motivadas por la muerte bajo custodia policial del bloguero y profesor Albert Ojwang, de 31 años, arrestado el día 7 de ese mes por presuntamente publicar información falsa en la red social X sobre el subinspector general de la Policía, Eliud Lagat.
La población salió de nuevo a las calles el 25 de junio, para conmemorar las marchas masivas contra una subida de impuestos que sacudieron el pasado año el país y en las que murieron al menos sesenta personas; y el 7 de julio, jornada histórica en la que se recuerda cada año la lucha por la democracia en el país.
La Autoridad de Supervisión Policial Independiente (IPOA) informó a finales de julio de que había documentado las muertes de al menos 65 civiles en esas manifestaciones, mientras 342 civiles y 171 policías resultaron heridos.
El organismo cifró entonces en 1.126 las personas detenidas y detalló que se presentaron cargos ante los tribunales contra 223 de ellas. EFE
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