Acción contra el Hambre: «Se necesitan 15 años como mínimo para reconstruir Gaza»
Lucía Serrano
Madrid, 16 ene (EFE).- La responsable de operaciones de Acción contra el Hambre para Oriente Medio, Natalia Anguera, considera que, como mínimo, se necesitan 15 años para reconstruir la Franja de Gaza y ve «muy optimista» la estimación de 3 o 5 que contempla el acuerdo de alto el fuego entre Hamás e Israel.
«Los datos que disponemos ahora mismo sobre el volumen de escombros que hay, toneladas plagadas de artefactos explosivos no detonados y cadáveres, hablan de que serían necesarios unos 15 años para limpiarlos», explicó Anguera en una entrevista con EFE.
Aún así, la activista se mostró esperanzada ante un acuerdo «absolutamente necesario» y expresó su deseo de que el anuncio definitivo se haga «lo antes posible», para poder celebrarlo en base a una situación que ya ha llegado, y no a una «esperanza que tenemos todos».
Catar anunció el miércoles un acuerdo entre Israel y el grupo islamista Hamas alcanzaron un alto el fuego en la franja de Gaza en tres fases que entrará en vigor el mediodía del próximo domingo.
Queda pendiente que el Ejecutivo de Benjamín Netanyahu apruebe el acuerdo que daría luz verde a la entrada de ayuda humanitaria y combustible a toda la Franja y la rehabilitación de hospitales, pero el ala ultraderechista amenaza con dejar el Gobierno si no se reanuda la guerra en Gaza después del fin del alto el fuego.
Anguera lamentó la «carga emocional» que supone la situación actual para las familias gazatíes, en la que el alto el fuego es «inminente» pero no acaba de llegar, mientras siguen los bombardeos, ataques y violencia hasta el domingo, cuando entra en vigor.
Más allá de la cantidad
La responsable de la ONG celebró que la primera fase del acuerdo incluya la entrada de ayuda humanitaria en Gaza, aunque prevé que la entrada de 600 camiones diarios en la Franja -según los detalles iniciales del acuerdo que conocen desde su organización- se queda «muy corta» para dar respuesta a las necesidades de la población.
«Prácticamente todos los habitantes de Gaza dependen únicamente de la ayuda humanitaria, porque se han tenido que desplazar varias veces y tras 15 meses de conflicto han perdido la capacidad de resiliencia o de generar sus propios ingresos», explicó.
Además, para que los gazatíes puedan recuperar su autonomía es importante el tipo de ayuda que entre en la zona, y no solo la cantidad, subrayó Anguera.
Detalló que se necesita material especializado para construir y rehabilitar infraestructuras clave como plantas potabilizadoras, pozos de agua, sistemas de alcantarillado o letrinas y garantizar así que la población pueda retornar a sus lugares de origen.
Anguera advirtió que el nivel de destrucción en Gaza es «altísimo» y que hará falta un trabajo «ingente» por parte de las comunidades, autoridades y ONG.
Atender las necesidades inmediatas
Desde Acción contra el Hambre prevén que muchos gazatíes que huyeron de la Franja regresen a la zona con motivo del alto el fuego, así que su hoja de ruta pasa por atender sus necesidades más inmediatas, como alojamiento, acceso a agua y alimentos o la adaptación al invierno.
Su responsable en la región explicó que se necesitan ropa de abrigo y espacios adaptados al frío para evitar la aparición y propagación de enfermedades entre la población.
Otro aspecto en el que Anguera incidió es la respuesta nutricional: «Estamos hablando de 60.000 niños y niñas en situación de desnutrición aguda que también van a requerir un tratamiento para la desnutrición».
Además, admitió que le preocupa la salud mental de los que viven en Gaza porque ahora mismo se encuentran «en modo supervivencia» y no han tenido espacio para llorar la pérdida de sus seres queridos, hogares y modo de vida pero, cuando la situación se destense, todo eso «brotará».
La organización ya trabaja en esta línea, como con el programa que desarrollan para crear espacios seguros en los que madres lactantes a las que el trauma les había cortado la producción de leche puedan sentirse protegidas para recuperar el vínculo de lactancia con sus bebés, según detalló.
«En resumen, las necesidades son enormes y las infraestructuras en la Franja ahora mismo no están preparadas, así que van a requerir mucho apoyo externo para la rehabilitación», remarcó Anguera. EFE
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