Al menos 13 cuerpos exhumados de presuntas víctimas de una secta cristiana en Kenia
Nairobi, 26 ago (EFE).- Al menos 13 cuerpos han sido exhumados desde el pasado jueves de tumbas encontradas en una zona costera del sureste de Kenia, en el condado de Kilifi, cerca de donde más de 430 personas murieron hace dos años tras ser persuadidas por el líder de una secta para ayunar hasta morir y así encontrarse con Jesucristo, confirmaron las autoridades.
Las exhumaciones en la localidad de Kwa Binzaro, situada en la extensa finca boscosa de Chakama, empezaron el pasado jueves y el ejercicio se retomó este lunes, cuando cuatro cuerpos más fueron encontrados en tumbas muy poco profundas, a los que se suman 18 partes corporales, como piernas, manos o cabezas.
«Hemos arrestado a la principal culpable -la mujer que operaba aquí- y a otros diez sospechosos. Las investigaciones están en curso y queremos determinar quién le vendió esta tierra, porque esto es la finca de Chakama y los propietarios no la vendieron», dijo la comisionada del Gobierno en la Región Costera, Rhoda Onyancha, en declaraciones que recogen este martes medios locales.
La Unidad de Homicidios de la Dirección de Investigaciones Criminales (DCI, en inglés) ha identificado, hasta el momento, 27 posibles fosas comunes y está previsto que las exhumaciones continúen este martes.
Aunque todavía no se ha analizado el ADN de los cadáveres, las investigaciones preliminares apuntan a que estos hechos están vinculados con la llamada «masacre de Shakahola», en referencia al nombre del bosque también situado en Chakama, en el que los seguidores de una secta, incluidos muchos niños, ayunaron hasta la muerte tras ser convencidos por su líder, Paul Mackenzie.
Algunas de las víctimas que sobrevivieron a esa tragedia «no fueron plenamente aceptadas por sus familias o comunidades. Esto las hizo regresar a esta zona, aunque no al mismo lugar del incidente anterior, sino más en el interior» del bosque, explicó Onyancha.
Ropa de niños
Según la prensa keniana, no se han encontrado, por ahora, los cuerpos de seis niños cuya desaparición junto con la de sus padres fue denunciada el pasado abril por familiares ante la Policía en el condado de Siaya (oeste).
Esa pareja forma parte de los once detenidos que están siendo investigados por las fuerzas de seguridad.
Sin embargo, el equipo de sepultureros, peritos forenses y detectives desplegado para llevar a cabo las exhumaciones sí que ha hallado piezas de ropa en una de las tumbas abiertas, incluyendo prendas de mujeres y niños.
Las alarmas saltaron por las actividades que se llevaban a cabo en Kwa Binzaro después de que, el pasado julio, cuatro personas fueran rescatadas por la Policía con signos de desnutrición y un cuerpo y dos cráneos fueran encontrados allí.
«Esta no es la única zona donde estamos presenciando esto después de Shakahola. Hemos detenido a gente en Ganze y Kaloleni, en Kilifi; y en Kinango, en el condado de Kwale, haciendo locuras en nombre de la religión», reveló la comisionada.
Entretanto, siguen desarrollándose en los tribunales diferentes juicios contra Mackenzie, detenido el 14 de abril de 2023.
El líder de la secta se enfrenta junto con sus coacusados a cargos de terrorismo, asesinato de 191 niños y homicidio involuntario de al menos 238 personas.
Las autopsias realizadas tras el hallazgo de los cuerpos en fosas comunes en Shakahola mostraron que, además de los rastros de inanición en todos los cadáveres, algunos tenían también signos de estrangulamiento y asfixia. EFE
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