Aprobación por la mínima de un fiel de Macron para liderar el Constitucional francés
París, 19 feb (EFE).- La designación de Richard Ferrand, un allegado del presidente francés, Emmanuel Macron, como próximo presidente del Consejo Constitucional, que vela por el respeto de la Carta Magna, fue aprobada este miércoles por la mínima gracias a la abstención de la extrema derecha de Marine Le Pen.
La nominación, que había causado mucha polémica y críticas de varios grupos políticos, incluidos los aliados del macronismo en el actual Gobierno, quedó refrendada con una votación de las comisiones de leyes del Senado y la Asamblea Nacional, en la que estuvo lejos de obtener mayoría.
Los parlamentarios emitieron 39 votos a favor y 58 en contra, pero para impedir que su candidatura prosperara hubieran sido necesarias 59 voces en contra (tres quintos del total).
Las cuentas, a pesar de las críticas a la propuesta de Macron tanto por parte de la izquierda como de la derecha, fueron posibles gracias a la abstención de los diputados de la formación de extrema derecha Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés).
«¿Qué ha negociado Marine Le Pen a cambio de su abstención?», se preguntó en redes tras la votación con un tono abiertamente crítico la jefe de filas del grupo izquierdista La Francia Insumisa (LFI), Mathilde Panot.
También fue significativa la oposición a su nombramiento del partido conservador Los Republicanos (LR), cuyo apoyo ha sido clave en el segundo mandato de Macron y, en especial, desde las elecciones legislativas anticipadas del pasado verano, que dejaron un panorama parlamentario extremadamente fragmentado.
De hecho, LR participa en el actual gobierno del primer ministro, el centrista François Bayrou, con figuras como el ministro de Interior, Bruno Retailleau, que es uno de los hombres fuertes del partido.
«Los diputados de RN son ahora cómplices del nombramiento para la presidencia del Consejo Constitucional de un compañero de viaje de Emmanuel Macron que pasó casi 40 años en el ala izquierda del Partido Socialista», criticó el jefe de filas de los diputados republicanos, Laurent Wauquiez.
Tampoco están conformes con su designación los socialistas, al considerar a Ferrand un aliado del macronismo y cuestionar su imparcialidad para liderar ese crucial órgano de vigilancia político y judicial.
Además, la abstención del partido de Marine Le Pen fue un volantazo después de que la propia líder de la extrema derecha francesa criticase el uso del Constitucional como «residencia de jubilados de la política», saltándose toda apariencia de neutralidad.
Ferrand, de 62 años, comenzó su carrera política en el Partido Socialista pero se integró en el movimiento macronista desde su formación, en 2016, y se le considera uno de los principales consejeros del presidente, tras haber sido su ministro y presidente de la Asamblea Nacional.
Con su elección en el Constitucional, Macron ha continuado en la misma línea que sus antecesores de situar a un fiel al frente de esa institución, compuesta por políticos y juristas y destinada a interpretar la Carta Magna.
Ferrand suistituirá en el cargo exprimer ministro socialista Laurent Fabius, nombrado hace nueve años a propuesta del entonces presidente, el también socialista François Hollande. EFE
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