Argentina, ¿el tapado?
Málaga (España), 20 nov (EFE).- El equipo de Argentina vuelve a formar parte del cartel de la fase final de la Copa Davis por primera vez desde que en 2019 fue eliminado por España en Madrid, como adversario en esta ocasión, en cuartos de final, de Italia, campeón vigente y también favorito.
Asume el único representante de Sudamérica en esta fase final que se va a topar con un poderoso equipo, potente, lleno de talento y con el número uno del mundo, Jannik Sinner, al frente.
El formato de la competición alimenta las opciones de cualquiera de los ocho aspirantes, que con un triunfo en uno de los dos individuales y un equipo de dobles solvente puede acceder al siguiente tramo del torneo. Cualquiera puede ganar y cualquiera puede perder.
Con Guillermo Coria al frente, como capitán, Argentina apunta a unas semifinales que pretende alcanzar por primera vez desde 2016, cuando ganó su primer título, el que terminó por derribar un maleficio histórico que durante décadas condicionó al combinado albiceleste.
No es alentador el panorama teórico para Argentina, que se topa con un adversario, Italia, que ha ganado sus últimos ocho enfrentamientos en la competición. Su única derrota data de la fase de Grupos de 2023, contra Canadá.
El quinto choque entre ambas selecciones romperá el equilibrio histórico en los cara a cara. Italia salió ganadora en las dos últimas ocasiones, incluida la victoria en la fase de grupos de las Finales de 2022 en Bolonia, con Coria por primera vez como preparador del combinado argentino que tenía de su lado los éxitos logrados con el formato anterior, en eliminatorias de local o visitante y con cinco partidos en juego. Los dos los consiguió como forastero.
Italia cuenta con el número uno del mundo, Jannik Sinner y con el bronce olímpico en París 2024, Lorenzo Mussetti, y un dobles consolidado con Andrea Vavassori y Simone Bolelli. Ese es el panorama que se va a encontrar el equipo sudamericano, amparado en la inspiración y la combatividad de Sebastian Báez y Francisco Cerúndolo, sus principales bazas, fijos para el individual.
“Somos un equipo y juntos buscamos la victoria, no importa si toca estar dentro de la cancha o alentando afuera. Cada serie la tomamos siempre de esa manera. Para nosotros el dobles está claro porque tenemos a Máximo González y Andrés Molteni. Tenemos que ver cómo pensamos el single porque tenemos tres buenas opciones con Sebastián Baez, Francisco Cerúndolo y y Tomás Martín Etcheverry. Pero al mismo tiempo quiero ver cómo se perfila Italia” , valoró Guillermo Coria.
“Estamos muy felices de estar aquí. Para los tres que vinimos a jugar individual es nuestra primera vez en los cuartos de final de la Copa Davis. Es una buena manera de terminar el año. Todos hemos tenido un gran año, así que esperamos terminar fuerte aquí, jugar nuestro mejor tenis el jueves y tratar de avanzar lo máximo posible”, subrayó Francisco Cerúndolo.
La condición de favorito claro del equipo de Italia aplaca la responsabilidad y presión de Argentina, que por fin logró el título en el 2016. Hasta ese momento tenía un récord negativo, de subcampeón sin éxito. Cuatro veces se quedó a las puertas de la gloria, en 1981 superado por Estados Unidos, en 2006 batido por Rusia y en 2008 y 2011, apartado del triunfo en ambas por España. EFE
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