Artistas españoles piden a la UE más protección con urgencia ante inteligencia artificial
Bruselas, 29 ene (EFE).- El compositor Sabino Méndez y el cantante y líder del grupo La Pegatina, Adrià Salas, pidieron este miércoles en Bruselas a la Unión Europea (UE) “legislación urgente” frente a un “empeoramiento” de las condiciones laborales de los artistas con el avance de la inteligencia artificial (IA).
“Hay una gran preocupación en todos los países europeos con lo que se nos viene encima con la inteligencia artificial en los campos culturales. Vemos que hay un empeoramiento general de las condiciones de los autores en los últimos años. Pedimos una regulación necesaria. No queremos que un retraso en la legislación provoque un empeoramiento”, explicó Méndez en una entrevista con EFE.
Más de una treintena de creadores europeos se reunirá en un evento con la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, Henna Maria Virkkunen, y responsables políticos de la UE para debatir sobre los contenidos generados por IA, los acuerdos «injustos» con las plataformas de ‘streaming’ y los contratos abusivos de cesión de derechos (‘buyout’) que imponen las plataformas en línea de países no comunitarios.
Más tecnologías, menos derechos
Para Méndez, se ha producido en las últimas generaciones un claro “empeoramiento” de las condiciones laborales de los creadores culturales y su capacidad adquisitiva debido a un “mal uso» del «avance» de las nuevas tecnologías, aunque quiso aclarar que no se debe al desarrollo tecnológico por sí mismo.
“Yo pude dejar de hacer giras, irme a casa y vivir de mis derechos de autor mientras que seguía trabajando y escribiendo. Los derechos de autor me permitían financiar mi trabajo. Pero él -en referencia a Salas- tiene que estar tocando además del trabajo de composición”, afirmó el guitarrista del grupo Loquillo y los Trogloditas.
Manifestó que las peticiones que trasladan a Bruselas pretenden “proteger la creatividad humana frente a la automatización”, asegurar que los autores recibirán “compensación por todo aquello que se use» de su legítima obra y que los códigos de buenas prácticas «no sean buena voluntad”.
A este respecto, la directora de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), Cristina Perpiñá-Robert, explicó que, aunque existe regulación europea referente a la inteligencia artificial y su relación con la creación, aún hay cuestiones “esenciales” que debatir.
“El reglamento dice que hay que respetar los derechos de autor, pero ahora se está regulando lo que se ha denominado como el código de buenas prácticas. Esto es un código voluntario, pero se está estableciendo qué obligaciones de transparencia tienen que tener las empresas que desarrollan modelos de IA para cumplir con este código”, aclaró a EFE Perpiñá.
Necesidad de ser viral
Por su parte, Salas puso de relieve que los autores incipientes cada vez encuentran más dificultades para poder encontrar un hueco en el mundo de la música.
“Si nosotros como una banda con trayectoria -en referencia a La Pegatina- no podemos vivir de los derechos de autor en las plataformas digitales, la gente que empieza, ¿cómo va a vivir de la música? Si los festivales, por ejemplo, miran los oyentes mensuales, dependen de las plataformas digitales”, narró.
Añadió una reflexión sobre cómo la inmediatez de las redes sociales o el uso del número de oyentes en las plataformas digitales ha ido en detrimento de la creatividad de los artistas.
“Imagínate que eres un artista nuevo y te das cuenta de que dependes de los números para poder hacer carrera. Tus canciones tienen que llegar a millones de personas para poder dedicarte a esto. Hay una necesidad de ser viral. Antes era más progresivo, con los años irás tocando en más sitios y sacando más discos”, comentó.
En este sentido, Perpiñá agregó la dificultad que autores, nuevos y consagrados, encuentran al intentar “competir” con la creación de música a través de IA, que tiene capacidad para “construir canciones a golpe de click”. EFE
smn/rja/icn
(foto)