Austria se encamina a un gobierno tripartito sin la ultraderecha ganadora
Viena, 22 feb (EFE).- Los conservadores (ÖVP), socialdemócratas (SPÖ) y neoliberales (Neos) de Austria ultiman un acuerdo para gobernar juntos y dejar en la oposición a los ultranacionalistas (FPÖ), ganadores de las legislativas del 29 de septiembre, tras fracasar dos intentos de formar un nuevo Ejecutivo.
Así lo dejaron claro los líderes de los tres partidos en una comparecencia ante la prensa tras reunirse con el presidente del país, el ecologista Alexander van der Bellen, para informarle sobre los avances logrados en intensas conversaciones a puerta cerrada mantenidas en los últimos diez días.
«Tengo mucha confianza en que, tras haber logrado una base en común, conseguiremos finalizar un acuerdo para gobernar en coalición», dijo el jefe del conservador ÖVP, Christian Stocker.
«Comenzamos ahora este proceso de finalización», confirmó el líder del SPÖ, Andreas Babler, quien enfatizó que, casi cinco meses después de las elecciones legislativas del 29 de septiembre, el país necesita rápidamente un Gobierno estable.
«Estamos en la recta final», declaró por su parte Beate Meinl-Reisinger, líder del pequeño partido Neos.
Se trata del segundo intento de estos tres partidos de aliarse para gobernar juntos, después de que a principios de enero se rompieran las primeras negociaciones entre acusaciones mutuas de no estar dispuestos a ceder posiciones.
El fracaso llevó al entonces canciller federal, el conservador Karl Nehammer, a renunciar a la jefatura del Gobierno y a la presidencia del ÖVP, cargos en los que fue sustituido por Stocker.
A continuación, Van der Bellen encargó al líder del ultranacionalista FPÖ, Herbert Kickl, la formación de un nuevo Ejecutivo que cuente con mayoría parlamentaria, pero su intento de negociar un acuerdo con Stocker también fracasó.
El euroescéptico y prorruso FPÖ ganó las elecciones del 29 de septiembre pasado con casi el 29 por ciento de los votos. Es la primera vez que este partido fundado por antiguos nazis tras la Segunda Guerra Mundial fue el más votado a nivel nacional.
Dado que los demás partidos políticos rechazaron aliarse con los ultras, a Kickl no le quedó otra opción que devolver el encargo al presidente, algo que hizo el 12 de enero pasado.
Ante esta situación, conservadores y socialdemócratas reanudaron las conversaciones en un renovado intento de lograr compromisos para evitar nuevas elecciones, pues los sondeos les auguran a ambos mayores pérdidas de las ya sufridas en septiembre, y mayores ganancias al FPÖ. El viernes se unieron a ellos los ‘Neos’.
«Creo que Stocker, Babler y Meinl-Reisinger están ahora en la recta final de sus negociaciones», dijo hoy Van der Bellen.
Los líderes negociadores no revelaron detalles sobre los acuerdos alcanzados hasta ahora, ni avanzaron una posible fecha para la conclusión del proceso, pero se mostraron confiados en que será en cuestión de días.
Los medios locales barajan la posibilidad de que el nuevo Gobierno podría asumir sus funciones a principios de marzo. EFE
wr/jlp