Bardella, delfín de Le Pen: La «fuente de inestabilidad» en Francia son Macron y Bayrou
París, 30 ago (EFE).- El presidente del ultraderechista Agrupación Nacional, Jordan Bardella, juzgó que «hoy en día» la «fuente de inestabilidad» en Francia reside en los que están en el poder, en alusión al presidente Emmanuel Macron y al primer ministro François Bayrou, por lo que insistió en que haya elecciones anticipadas.
«La estabilidad del país es posible, pero, hoy en día, son los que están en el poder los factores de inestabilidad porque las políticas que llevan a cabo y las decisiones que han tomado han sido puestas en entredicho por los franceses», declaró Bardella, a su llegada a la feria agrícola de Châlons-en-Champagne (noreste de Francia).
El joven líder de Agrupación Nacional, delfín de Marine Le Pen, dijo que es «evidente» que, «en la situación actual, la única solución» que ve «es la de dar la voz a los franceses». «No podemos aguantar dos años más así, no es posible», redundó, en alusión al mandato presidencial de Macron, que termina en 2027.
El partido lepenista, el principal grupo parlamentario y clave en la estabilidad política en Francia, prometió votar en contra de la moción de confianza impulsada por Bayrou el próximo 8 de septiembre, lo que, sumando los votos de la izquierda, significaría el cese del actual Gobierno y el inicio de una nueva crisis política en Francia.
El actual primer ministro, quien gobierna en minoría, convocó esa moción para lograr el aval a su plan de ahorro de 2026, valorado en 44.000 millones y que incluye una congelación de ciertas prestaciones, recortes en programas sociales y, tal vez la medida más controvertida, la supresión de dos días festivos.
Tanto la ultraderecha de Le Pen y Bardella como la izquierda contestataria de La Francia Insumisa (LFI) han ido más allá de un escenario de unas legislativas anticipadas -serían las segundas en menos de un año y medio- y han urgido a Macron a que presente su dimisión y convoque presidenciales, una hipótesis descartada por el jefe de Estado.
Ambas fuerzas achacan al presidente francés incapacidad para resolver el bloqueo político, agravado por las legislativas anticipadas que él mismo convocó contra todas las expectativas en junio de 2024, tras los malos resultados del macronismo en las europeas.
Desde entonces, la Asamblea Nacional francesa más fragmentada que se recuerda ha dificultado la acción de los sucesivos gobiernos nombrados por el presidente. Tras solo tres meses en el poder, la ultraderecha y la izquierda tumbaron en una moción de censura en diciembre de 2024 al conservador Michel Barnier como primer ministro.
Macron nombró entonces al centrista Bayrou, que en los nueve meses en el cargo no ha logrado desactivar la política de vetos mutuos entre los partidos.
Los socialistas se postulan a la jefatura de Gobierno
Si el actual Ejecutivo cede, Macron regresa al centro del juego. Podría disolver la Asamblea Nacional de nuevo y convocar legislativas anticipadas o nombrar directamente a un nuevo primer ministro, quien tendría, no obstante, que contar con el arduo apoyo de la Asamblea.
El cuarto partido del hemiciclo, el Socialista (PS), se ha propuesto a liderar el Ejecutivo.
En su universidad de verano, el primer secretario del PS, Olivier Faure, presentó este fin de semana un presupuesto para 2026 alternativo al de Bayrou (con un ahorro procedente de un impuesto a las grandes fortunas y a las multinacionales) y prometió cambiar la forma de gobernar.
«Con su voto (de 2024), los franceses nos han dicho que estamos obligados a dialogar», refirió Faure, desde la localidad de Blois (centro). EFE
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