Bayrou dijo estar «listo» para negociar bajo condiciones que puedan salvar a su Gobierno
París, 27 ago (EFE).- El primer ministro, François Bayrou, dijo este miércoles estar «listo para negociar de todo» con la oposición siempre y cuando esta se alinee con el Gobierno en la urgencia de reducir la deuda pública.
Asimismo, en caso de que tenga que dimitir si pierde la moción del 8 de septiembre, consideró que una eventual disolución de la Asamblea Nacional y convocatoria de elecciones no daría «la estabilidad» necesaria al país.
«Estoy listo para hablar sobre todos los temas, excepto uno, el del esfuerzo que vamos a tener que hacer para que Francia deje del sobrendeudamiento (…) Quedan 12 días y 12 días son muchas para poder hablar de todo», declaró al canal TF1 el jefe de Gobierno, en alusión a la moción de confianza a la que se somete el 8 de septiembre y que podría costarle el cargo y abrir así otra crisis política.
Bayrou promovió esa moción en la Asamblea Nacional para buscar el respaldo parlamentario a su plan de austeridad de 44.000 millones de euros para 2026, que incluye una congelación de ciertas prestaciones, recortes en programas sociales y, tal vez la medida más controvertida, la supresión de dos días festivos.
La meta es reducir el déficit (5,8 % del PIB en 2024) y la deuda del país (114 % del PIB), algo que el gobernante consideró prioritario pues «Francia es un país aplastado por la deuda».
Sin embargo, es bastante probable que pierda la votación y se vea abocado a la dimisión después de que la oposición en bloque prometiese votar contra la confianza.
El jefe de Gobierno confió en que haya diputados de la oposición que «reflexionen», a solo cinco días de que reciba, a partir del 1 de septiembre, a los líderes partidarios y parlamentarios para convencerlos sobre su plan de austeridad.
El dirigente aprovechó para criticar «la mezcolanza» que podría sellar su fin como primer ministro en caso de que la ultraderecha de Marine Le Pen y la izquierda radical de La Francia Insumisa (LFI) voten juntos contra la confianza.
Cuestionado sobre la conveniencia de que el presidente francés, Emmanuel Macron, disuelva la Asamblea y convoque de nuevo elecciones anticipadas (que serían las segundas en 14 meses), Bayrou se opuso porque estimó que esa medida no permitiría al país «tener una estabilidad, una determinación que permita a sus gobernantes avanzar». «No creo en las artimañas», señaló.
Además de las elecciones anticipadas, Macron tendría constitucionalmente otras herramientas para permitir la gobernabilidad de Francia, como el nombramiento de un nuevo primer ministro sin necesidad de comicios. EFE
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