Bayrou se presenta como una víctima que se sacrifica para concienciar de la situación
París, 5 sep (EFE).- El primer ministro francés, François Bayrou, se ha presentado este viernes como víctima de maniobras de la clase política, que le acusan de cosas de las que no es responsable, y ha dicho que está dispuesto a sacrificarse porque su prioridad es que se tome conciencia de la gravedad de la situación.
«Tiene que haber una toma de conciencia por el país de que esta política de esfuerzos de todos es vital para nuestro país», ha subrayado Bayrou en una entrevista a la emisora RTL, a tres días de una moción de confianza que él mismo ha convocado y que con toda probabilidad va a perder, lo que le obligará a dimitir a él y a su Gobierno.
Ha denunciado ser objeto de «falsos procesos» por parte de la clase política y ha insistido en que «es absolutamente acertado» decir que se sacrifica para evitar una crisis entre las élites y el pueblo.
El primer ministro centrista ha justificado la moción de confianza del próximo lunes para que los diputados se pronuncien sobre su proyecto de presupuestos para 2026 que prevé un ajuste de cerca de 44.000 millones de euros para tratar de controlar el déficit, que se ha disparado en los últimos años muy por encima del límite del 3 % del producto interior bruto (PIB) que fijan las reglas europeas.
Aunque Bayrou ha pretendido que está abierto a negociar las medidas que ha programado en ese ajuste, la oposición en bloque, desde la extrema derecha a la izquierda radical, anunció muy rápidamente que votaría en contra, lo que supondrá la caída del Ejecutivo.
A su juicio, los franceses no son conscientes del peligro de la deuda pública (del 114 % del PIB) porque «si lo supieran el mundo político no estaría en esta idea de querer tumbar el Gobierno».
Ha tratado de salir de la polémica que ha creado al señalar que los llamados ‘boomers’, los nacidos en los años de la posguerra y hasta los años 1960, tienen que hacer esfuerzos ahora para no dejar la carga de la deuda que han creado a las generaciones siguientes.
«Los quiero a mi lado para que baje la deuda», ha dicho, al mismo tiempo que ha insistido en que en los últimos días ha recibido «muchos mensajes de jóvenes» que le dicen «es la primera vez que se habla de nosotros».
Bayrou está recibiendo a los líderes de los partidos políticos esta semana para tratar de salvar a su Gobierno y el jueves recibió a los del Partido Socialista a los que reiteró su mensaje de que está «dispuesto a examinar cualquier solución alternativa» a las que ha incluido en su proyecto de presupuestos para conseguir, en cualquier caso, un ajuste de 44.000 millones de euros.
Pero ha rechazado la propuesta del PS -y de toda la izquierda- de aplicar el llamado impuesto ‘Zucman’, que supondría gravar con un 2 % a aquellos que tienen un patrimonio superior a los 100 millones de euros, que son menos de 2.000 personas en Francia.
«Es inconstitucional», se ha justificado el primer ministro, que en su lugar ha dicho que lo que sugiere, y en lo que trabaja su Ejecutivo, es en «una participación de los que tienen los mayores ingresos y de los mayores patrimonios». EFE
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