Bruselas asegura que no entrará en una «carrera desreguladora» con Estados Unidos
Bruselas, 21 feb (EFE).- El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, aseguró este viernes que la Unión Europea «no entrará en una carrera desreguladora con Estados Unidos» pero sí prevé acometer una simplificación de sus normas que reduzca «drásticamente» las cargas para las empresas.
«Nuestra agenda de simplificación no está dirigida a la desregulación. Nuestras propuestas no promoverán los beneficios privados conseguidos gracias a externalidades negativas ni minarán los objetivos sociales o medioambientales, pero serán ambiciosas», dijo el comisario en una conferencia organizada en Bruselas por el Foro Nueva Economía.
Dombrovskis se refirió así a las propuestas «ómnibus» que la Comisión Europea prevé presentar este año para simplificar la regulación comunitaria con el fin de reducir las barreras para la competitividad de las firmas europeas con las chinas o estadounidenses, la primera de las cuales llegará el próximo 26 de febrero y se centrará en las normas de sosteniblidad corporativa.
El comisario señaló que la «intensa actividad reguladora» de los últimos cinco años ha generado una «acumulación de cargas que crean un volumen de demandas para ciudadanos y empresas que congelan la innovación, desalientan la inversión y alientan que la actividad económica se vaya a otras jurisdicciones», al tiempo que hacen a la UE «más vulnerable a las demandas e influencia de fuera».
«Es por lo tanto imperativo que reduzcamos drásticamente estas cargas, no para abandonar nuestros objetivos, sino para mejorar nuestra capacidad de lograrlos en la práctica», dijo el político letón, quien añadió que «además de esta realidad interna, el entorno internacional ha cambiado también radicalmente en los últimos meses».
Dombrovskis subrayó que algunas de las economías más potentes de mundo están adoptando «enfoques regulatorios que están diametralmente opuestos a los que con razón ha perseguido la UE» y, en algunos casos, incluso prohíben a sus empresas cumplir con los requisitos de la UE, dificultando que las firmas europeas puedan proveerse de materias primas o componentes esenciales.
Esto «pone en riesgo» la capacidad europea de acometer la transición verde y digital y de desarrollar un nuevo liderazgo industrial, a lo que se suman las restricciones que la propia UE pone par la explotación de recursos naturales en su propio territorio.
«Para preservar nuestra prosperidad y nuestra seguridad, no tenemos más elección que confrontar estas nuevas realidades externas», insistió el comisario.
La Comisión Europea prevé simplificar con su primera propuesta las normas de informes de sostenibilidad de las empresas, de diligencia debida corporativa y la taxonomía de inversiones verdes y, en general, prevé cambiar el modo en que regula para evitar requisitos duplicados, asegurar desde el principio que las exigencias son proporcionales al tamaño de las empresas y verificar cómo se aplican las reglas en la práctica.
Varias ONG y sindicatos han expresado su temor a que este ejercicio lleve en la práctica a una desregulación que mine los objetivos climáticos de la UE y penalice a aquellas empresas pioneras en invertir en sostenibilidad, favoreciendo por el contrario a las que han arrastrado los pies.
El vicepresidente de la Junta de Riesgo Sistémico, Olli Rehn, opinó ayer en el Parlamento Europeo que, en materia de servicios financieros, la UE no debería sumarse a la «ola de despreocupada desregulación» en Estados Unidos, aunque tiene margen para simplificar. EFE
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