Bruselas promete mayor gasto en defensa en el presupuesto UE sin afectar el modelo social
Bruselas, 9 jul (EFE).- El comisario europeo de Presupuesto, Piotr Serafin, avanzó este miércoles que el próximo presupuesto de la UE a largo plazo dará un mayor papel al gasto en seguridad y defensa, para «ayudar» a los Estados miembros a invertir en este ámbito, pero añadió que eso no podrá venir «a expensas» del modelo social europeo.
«Esto crearía divisiones innecesarias. Tenemos que asegurar que invertimos tanto en seguridad como en nuestra gente», expresó el polaco en un debate ante el Parlamento Europeo dedicado a la inminente propuesta sobre el Marco Financierio Plurianual (MPF) para el periodo 2028-2034 que la Comisión Europea prevé presentar el próximo miércoles.
Durante su intervención, el titular de Presupuesto del Ejecutivo comunitario subrayó que la UE «debe hacer más en seguridad y defensa», pero apuntó que sería «ingenuo» pensar que esta «enorme tarea» pueda recaer exclusivamente en los instrumentos financieros de la UE porque «ante todo (el gasto en defensa) es responsabilidad de los Estados miembros».
«Pero la defensa es un área en la que el presupuesto de la UE puede ayudar a los Estados miembros a invertir mejor y conseguir mejores resultados», defendió.
El polaco argumentó que el presupuesto a largo plazo de la UE -que asciende aproximadamente a 1 billón de euros distribuidos en los siete años que suele abarcar- debe ser «modernizado» para que el bloque pueda afrontar sus políticas tradicionales y también nuevas prioridades que han emergido o que emerjan en el futuro.
«Sabemos que el mundo alrededor cambia y lo hace muy rápido, los nuevos retos requieren respuestas más inteligentes», sostuvo, para después insistir en los dos grandes objetivos para el nuevo MFP que Bruselas cita desde que la alemana Ursula von der Leyen asumió un segundo mandato al frente de la institución: flexibilidad y simplificación.
«La situación actual en la que el 90 % de nuestros recursos presupuestarios están encajonados desde el principio no es sostenible», argumentó, antes de abogar por «crear espacio para lo imprevisto» y para «responder a nuevas prioridades y crisis» al mismo tiempo que se ofrece «predictibilidad» a los beneficiarios de los fondos europeos.
El comisario se mostró confiado con poder encontrar el «equilibrio correcto» y aludió a los futuros «planes nacionales y regionales» que los países tendrán que elaborar para absorber los fondos y que podrán asegurar que la gente sobre el terreno tiene voz en cómo usarlos».
En esta línea, insistió en otra idea ya avanzada por la Comisión Europea de cara al futuro MFP, que es que las inversiones con fondos europeos «pueden y deben estimular reformas tanto a nivel nacional como a nivel regional».
Serafin apuntó también que la «seguridad alimentaria es una dimensión importante de la independencia europea» y añadió que la Política Agrícola Común (PAC) debe dar a los profesionales del cambio la predictibilidad y los medios necesarios».
También recordó que Europa no debe olvidar la «carrera de competitividad» global y adelantó que el próximo presupuesto europeo tendrá un Fondo de Competitividad, un «claro» marco para inversiones «en todo el ciclo de innovación, desde la investigación hasta la producción y el despliegue» que «utilizará ampliamente instrumentos financieros para aumentar su potencia».
El comisario de Presupuesto terminó su alocución hablando sobre la financiación de las cuentas comunes, el debate que genera más divisiones entre las capitales pero que «esta vez ya no se puede evitar».
«Los presupuestos nacionales están bajo presión y a partir de 2028 se dedicarán unos 25.000 millones anuales a la devolución de la deuda del fondo de recuperación», recordó Serafin, quien a continuación abogó por reforzar los ingresos propios de la UE con nuevas fuentes coherentes con las políticas y los objetivos del bloque. EFE
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