Buhari llama al ejército nigeriano a «no tener piedad» con manipuladores de las elecciones
El presidente saliente nigeriano, Muhamadu Buhari, instó este lunes al ejército a ser «despiadado» con eventuales manipuladores de las elecciones del sábado, advirtiendo que lo harían «a riesgo de sus vidas».
La oposición criticó este mensaje del presidente al considerar que hizo un llamado a «disparar contra inocentes».
La Comisión Electoral Independiente (INEC) postergó las elecciones generales (presidenciales y legislativas) que estaban previstas el 16 de febrero y las pasó al 23 del mismo mes, horas antes de la apertura de las urnas el sábado pasado, argumentando serios problemas logísticos.
«Ya ordené a la policía y al ejército que no tengan piedad. No seremos responsables (…) por aquellos que roben urnas o utilicen a delincuentes para perturbar la votación», advirtió el jefe de Estado, en liza por un segundo mandato, durante un mitin de su partido trasmitido por la televisión nacional.
«Probablemente será el último acto criminal que (el defraudador) cometerá», dijo el exgeneral, que había dirigido el país en 1983 tras un golpe de Estado.
Uno de sus asesores en comunicación alabó esta declaración en la red Twitter: «¡El presidente -general (R)- Muhamadu Buhari no bromea!», escribió Johannes Tobi, haciendo alusión directa al pasado militar del presidente, que suele pasarlo por alto para no hacer recordar las décadas de dictaduras militares que precedieron a la transición democrática, en 1999. El tuit fue borrado rápidamente.
La principal formación de oposición, el Partido Popular Democrático (PDP), denunció inmediatamente estas «amenazas». «Es un llamado abierto para que la gente haga justicia por su propia mano», dijo en un comunicado Kola Ologbondiyan, portavoz del PDP.
«Sabemos que el presidente Buhari, que ya se jactó de ser inamovible, puede utilizar medios dictatoriales y tiránicos para impedir la celebración de elecciones libres y transparentes», lamentó el PDP.
Las presidenciales, así como los comicios para elegir a 360 diputados y 109 senadores, que también tenían lugar el sábado, se celebrarán juntos el 23 de febrero.
En momentos de una desaceleración de la economía, en un país potencialmente rico en el que 87 millones de personas viven bajo el umbral de la pobreza, la compra de votos es una amenaza seria que pesa sobre la consulta.