Bulgaria recupera los restos del zar Samuel casi mil años después de su trágica muerte
Vladislav Púnchev
Sofía, 3 oct (EFE).— Bulgaria recibió este sábado con máximos honores militares y de Estado los restos mortales del zar Samuel (997-1014), uno de los soberanos más emblemáticos de su historia medieval, entregados por Grecia tras casi seis décadas de complejas negociaciones bilaterales.
La repatriación de los restos del monarca —quien falleció hace casi un milenio tras presenciar cómo el emperador bizantino Basilio II ordenaba cegar a miles de sus soldados capturados— fue retransmitida en directo por las principales cadenas de radio y televisión del país.
Los restos reposan ya en la basílica de Santa Sofía, en el centro de la capital búlgara, en un sarcófago de mármol esculpido para la ocasión.
Acuerdo histórico e intercambio de reliquias
El contencioso sobre la custodia de las reliquias, que constituía un asunto de alta carga simbólica para la memoria histórica de ambos países, se zanjó a finales de septiembre tras un acuerdo que estipuló un intercambio bilateral de patrimonio histórico.
Como parte del acuerdo, Bulgaria devolvió a Grecia 48 objetos eclesiásticos procedentes de monasterios griegos que habían sido trasladados a Sofía durante la Primera Guerra Mundial y permanecían bajo custodia del Museo Histórico Nacional búlgaro.
Los restos de Samuel fueron descubiertos en 1965 por el arqueólogo griego Nikolaos Moutsopoulos en la basílica de San Aquiles, en el Pequeño Lago de Prespa (situado en la frontera entre Albania, Grecia y Macedonia del Norte) y desde entonces se custodiaban en el Museo de Cultura Bizantina de Salónica (la segunda mayor ciudad de Grecia).
Entrega en Salónica
A bordo de un avión militar, el primer ministro búlgaro, Rumen Radev, voló hoy a Salónica, donde fue recibido por el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis.
Durante la ceremonia en el museo que formalizó la restitución a Bulgaria, Radev calificó de «enorme honor» la recepción de las reliquias tras 60 años de gestiones. «Si en el pasado el zar Samuel nos dividió, hoy nos une», agregó.
Por su parte, Mitsotakis subrayó que las relaciones entre Atenas y Sofía atraviesan «su mejor momento histórico».
Recepción en Sofía
Los restos del soberano fueron custodiados por la guardia de honor búlgara hasta ser introducidos en el avión militar.
Al ingresar en el espacio aéreo de Bulgaria, la aeronave fue interceptada y escoltada por parejas de cazas de combate MiG-29 y F-16, que sobrevolaron la céntrica plaza Knyaz Alexander I de Sofía.
Tras aterrizar en el aeropuerto Vasil Levski, el féretro fue trasladado por la capital en un vehículo militar descubierto, custodiado por seis soldados con equipo de combate completo y escoltado por la policía motorizada.
En la plaza capitalina esperaban las máximas autoridades del país, así como varios exprimeros ministros, incluido Simeón de Sajonia-Coburgo-Gotha.
El acto central incluyó la ejecución del himno nacional y 21 salvas de artillería.
Posteriormente, los restos fueron conducidos a la basílica de Santa Sofía y depositados en el interior de un sarcófago de mármol, de 2,3 metros de largo.
El trágico legado del zar Samuel
El zar Samuel dirigió la resistencia del Estado búlgaro frente a las incursiones del Imperio bizantino a finales del siglo X y principios del XI.
Según explicó a la Radio Nacional de Bulgaria (BNR) el historiador Georgi Nikolov, de la Universidad de Sofía, Samuel lideró al pueblo y al ejército durante casi cuatro décadas en el marco de un conflicto bélico que se prolongó por medio siglo.
La contienda concluyó en la batalla de Klyuch (1014), donde las tropas bizantinas capturaron a unos 14.000 soldados búlgaros.
Por orden del emperador Basilio II —conocido desde entonces como Bulgaróctonos o ‘matador de búlgaros’—, los prisioneros fueron cegados, salvo uno de cada cien a quien se dejó ciego de un solo ojo para que pudiera guiar al resto de regreso a su patria.
Al ver llegar a sus tropas mutiladas, el zar Samuel sufrió un paro cardíaco y falleció el 6 de octubre de 1014 en Prespa (territorio perteneciente hoy a la actual República de Macedonia del Norte), desencadenando el colapso final del Primer Imperio Búlgaro. EFE
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