Carlos ‘Indio’ Solari, el artista que transformó el rock argentino en un fenómeno de masas
Laura Guarinoni
Buenos Aires, 5 jun (EFE).- La muerte de Carlos Alberto ‘Indio’ Solari, este viernes a los 77 años, marca el final de una de las trayectorias más influyentes de la música argentina: líder de la banda ‘Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota’, referente de la contracultura y creador de una obra que transformó al rock de su país en un fenómeno popular de alcance masivo.
El ‘Indio’ se convirtió en un símbolo cultural en Argentina y más allá, capaz de convocar multitudes, generar una identidad colectiva y alimentar una mística que sobrevivió al paso del tiempo, a la disolución de su banda y a su retiro de los escenarios.
Nacido el 17 de enero de 1949 en Paraná y criado en la ciudad de La Plata, Solari construyó a través de la música una voz única. Su lírica, con una mirada crítica sobre la realidad, se consolidó, a lo largo de más de cuatro décadas, como una marca registrada dentro de la música popular argentina.
Solari se inspiró para sus composiciones en la poesía beatnik y la música rock de la década de los años sesenta, pero también incorporó desde el principio modos y giros lingüísticos influidos por el tango y el habla callejera del Río de la Plata.
A mediados de los años setenta fundó, junto a Eduardo ‘Skay’ Beilinson y Carmen ‘La Negra Poli’ Castro, el grupo ‘Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota’. Junto a ellos, comenzó a componer y cantar en medio del clima represivo y persecutorio de la última dictadura cívico militar en Argentina (1976-1983), que castigó con dureza a las expresiones culturales con contenido político y social.
Sin apoyo de las grandes compañías discográficas, ni una presencia destacada en los medios, el grupo, conocido popularmente como Los Redondos, construyó una relación directa con su público que derivó en las legendarias «misas ricoteras», nombre con el que se conocía a sus multitudinarios conciertos.
Estos shows, que marcaron a varias generaciones, concentraban a cientos de miles de personas llegadas desde distintos puntos del país que se fundían en los tradicionales pogos argentinos, en los que saltaban al unísono al ritmo de canciones como ‘Ji ji ji’, ‘La bestia pop’, ‘El pibe de los astilleros’ y ‘Mi perro dinamita’.
‘Oktubre’, ‘Un baión para el ojo idiota’, ‘¡Bang! ¡Bang!… Estás liquidado’, ‘La mosca y la sopa’ y ‘Luzbelito’, son algunos de los discos de Los Redondos que forman parte del patrimonio cultural argentino.
Sus canciones se transformaron en himnos populares y sus letras, cargadas de metáforas e imágenes, forman parte de la vida cotidiana de los argentinos y se hacen presentes con frecuencia en estadios de fútbol, pintadas callejeras y hasta en la literatura.
Tras la disolución de Los Redondos a comienzos de este siglo, Solari inició una nueva etapa junto a la banda ‘Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado’ y sus recitales siguieron siendo un acontecimiento social y cultural que concentraba a enormes multitudes en gigantescos predios a cielo abierto, dado que sus convocatorias excedían la capacidad de los todos los estadios del país.
En 2016, Solari reveló públicamente que estaba enfermo. El anuncio se produjo durante un recital en Tandil, a las afueras de Buenos Aires, donde expresó ante la multitud: “El Parkinson me anda pisando los talones”.
La enfermedad fue alejándolo progresivamente de los escenarios hasta concretar su retiro definitivo en 2017, ante unas 300.000 personas en la ciudad de Olivarría, en la provincia de Buenos Aires.
Pese a esto, el ‘Indio’ nunca dejó de hacer música, escribió, produjo obras visuales y hasta colaboró con las nuevas generaciones de músicos argentinos, como sucedió con la canción ‘Quemarás’, que en 2024 hizo junto el joven cantante de trap argentino ‘Wos’.
En sus últimos años, Solari fue muy crítico del Gobierno del presidente Javier Milei.
«Independientemente de que le vaya bien, hay un loco de presidente. No sé si es un loco, o es mascarón de proa de un interés. Nunca pensé que un tipo con una motosierra pueda llegar a presidente y pasara todos los filtros», dijo en una entrevista en 2024. Desde entonces, denunció, en varias ocasiones, el deterioro de las condiciones de vida de amplios sectores de la sociedad.
Su última aparición pública ocurrió en mayo de este año, cuando la Universidad de Buenos Aires (UBA) le otorgó el título de Doctor Honoris Causa; aunque, por la gravedad de su estado de salud, participó mediante un video grabado. EFE
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