China y la UE repasan en Pekín sus lazos en medio de fricciones por comercio y Ucrania
Pekín, 24 jul (EFE).- China y la Unión Europea (UE) celebran este jueves en Pekín su cumbre bilateral, cita que coincide con el 50º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas y que estará marcada por las tensiones comerciales, la guerra en Ucrania y desafíos globales como el cambio climático.
Está previsto que el presidente chino, Xi Jinping, reciba a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y al presidente del Consejo Europeo, António Costa, quienes también mantendrán una reunión con el primer ministro chino, Li Qiang.
La jornada incluirá además un almuerzo oficial, una cena institucional y una rueda de prensa de los líderes europeos.
Desequilibrio comercial «insostenible»
Los representantes continentales acuden a Pekín con el objetivo de recalcar la necesidad de una relación «justa y equilibrada», en palabras del Consejo Europeo, que considera “insostenible” el actual desequilibrio comercial.
En 2024, los intercambios de bienes y servicios entre la UE y China superaron los 845.000 millones de euros, con un déficit comercial significativo para los Veintisiete.
La Comisión Europea trasladará a Pekín su preocupación por las restricciones al acceso al mercado chino y el uso de las tierras raras como instrumento de presión, después de que las autoridades chinas impusiesen recientemente requisitos de licencia de exportación para varios de estos elementos.
Además, persisten fricciones por los aranceles europeos a los vehículos eléctricos chinos y las investigaciones chinas sobre el brandy, la carne de cerdo y los lácteos europeos.
Por su parte, las empresas europeas en China instaron este martes a abordar los «desequilibrios comerciales» y a «eliminar barreras regulatorias de acceso al mercado chino».
Desavenencias en torno a Ucrania
La UE insistirá en la necesidad de un alto el fuego “pleno, inmediato e incondicional” y en el cese de cualquier apoyo directo o indirecto a Rusia, país con el que China ha profundizado sus relaciones en los últimos años.
Pekín, que niega haber enviado armamento a Moscú, ha defendido su neutralidad en el conflicto, aunque el canciller chino, Wang Yi, habría asegurado en una visita reciente a Europa que China no desea una derrota rusa ante la posibilidad de un mayor foco estadounidense sobre Asia, según el diario hongkonés South China Morning Post.
Lucha conjunta contra el cambio climático
La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, subrayó en un reciente viaje a China la voluntad de trabajar juntos en economía circular, mercados de emisiones o políticas hídricas.
Ribera aseguró que tanto China como la UE están de acuerdo en que necesitan transformar sus economías «en sintonía con las agendas medioambientales», y destacó «avances sustanciales» en campos como mercados de emisiones de carbono, economía circular o protección de la fauna.
No obstante, Bruselas ha reiterado su preocupación por la sobrecapacidad industrial de China, que, a su juicio, distorsiona los mercados globales.
China, el mayor emisor de gases de efecto invernadero, se fijó alcanzar el pico de sus emisiones antes de 2030, aunque el carbón todavía ocupa un lugar destacado en su plan energético.
Los derechos humanos, sobre la mesa
La UE ha expresado su inquietud por las restricciones a las libertades fundamentales en China, mientras que Pekín ha rechazado cualquier injerencia en sus asuntos internos.
Organizaciones como Amnistía Internacional o China Human Rights Defenders han pedido a los líderes europeos que aborden abiertamente estas cuestiones durante la cumbre.
Dichas oenegés aseguraron en una carta que la UE debe pensar «enfoques más contundentes que ayuden a mitigar los ataques de Pekín contra los derechos humanos», los cuales «perjudican a personas en China, en Europa y en todo el mundo». EFE
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