Colectivos LGTBIQ de Taiwán piden investigar una inusual redada en un bar gay de Taipéi
Taipéi, 5 oct (EFE).- Medio centenar de grupos LGBTI taiwaneses exigieron el domingo al Gobierno de Taipéi que abra «de inmediato» una investigación independiente sobre la redada policial del sábado en un bar gay, una operación poco habitual en una de las sociedades más abiertas de Asia en materia de derechos para este colectivo.
Según la agencia de noticias CNA, la comisaría de Wanhua de la Policía de Taipéi registró la noche del sábado un local de temática BDSM para hombres gais en Ximending, un barrio de la capital donde se concentran numerosos bares y discotecas frecuentados por la comunidad LGTBIQ.
En un comunicado difundido en Facebook, la Asociación de la Línea Directa Tongzhi (LGTBIQ+) de Taiwán denunció, citando a varios testigos, que los agentes se negaron a mostrar la orden de registro a los presentes, los obligaron a ponerse en cuclillas, profirieron comentarios discriminatorios hacia personas con discapacidad y se llevaron «por la fuerza» a decenas de clientes para tomarles declaración en comisaría.
El comunicado, elaborado por una decena de organizaciones y suscrita por otras cuarenta, reclama una investigación «sobre el exceso policial, las violaciones de procedimiento y las humillaciones», y considera que las autoridades deben «dar explicaciones públicas, sancionar a los responsables y pedir disculpas».
«Hoy, cuando un local que durante años ha ofrecido un espacio de intercambio para una cultura sexual concreta vuelve a sufrir un registro a gran escala (…), lo que siente la comunidad LGTBI no es solo una operación policial, sino el despertar de la memoria colectiva del acoso y la opresión ejercidos en el pasado por el poder del Estado», subrayan las entidades.
La comisaría de Wanhua, por su parte, defendió en un comunicado replicado por CNA que se trató de una «operación legal», en respuesta a una denuncia por presuntas «violaciones de la moral pública», y que se ejecutó con una orden de registro emitida por un tribunal.
El responsable del local y otras personas fueron trasladados a la comisaría para ser interrogados, y varios de ellos acabaron remitidos a la Fiscalía como sospechosos de haber infringido diversas normas.
En cuanto a las acusaciones de comentarios inapropiados y conductas indebidas, la comisaría reconoció que las imágenes de las cámaras de vigilancia habían confirmado ese comportamiento y que los policías implicados están sometidos a «procedimientos disciplinarios administrativos».
Este tipo de operación es muy poco frecuente en Taiwán, que se convirtió en 2019 en el primer territorio de Asia en legalizar el matrimonio igualitario y acoge cada año la mayor marcha del orgullo LGTBI de la región.
Ese grado de apertura contrasta con la época de la ley marcial (1949-1987), cuando la homosexualidad era tabú en la isla y los miembros de este colectivo sufrían toda clase de discriminaciones. EFE
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