Conde Carabasura, el candidato alienígena que sacude el tablero electoral en Reino Unido
Javier Otazu
Londres, 30 jul (EFE).- Un candidato disfrazado de alienígena y con un cubo de basura por cabeza, que se hace llamar Count Binface (algo así como Conde Carabasura), es la sensación en los próximos comicios parciales británicos del 13 de agosto en que se presenta como principal contrincante del ultraderechista Nigel Farage.
El escaño por Clacton-on-Sea, en el sureste de Inglaterra, lo ocupaba Farage hasta que el 7 de julio dimitió para volverse a presentar a la reelección en la misma circunscripción con el objetivo de reafirmar su apoyo.
La jugada no le salió bien porque todos los partidos nacionales decidieron no caer en su trampa y no presentar candidatos para cubrir ese escaño, como modo de ponerlo en evidencia.
La atención recayó entonces en los 34 candidatos independientes, de partidos desconocidos o de listas extravagantes como el Partido de los Monstruos Locos de Remate. Entre todos ellos descolló el Conde Carabasura, supuestamente por su aspecto: uniforme galáctico y un cubo de basura en lugar de cabeza, porque nunca enseña su rostro.
Carabasura no tiene ni siquiera una sede fija, pero recibe a los periodistas en unos estudios alquilados en Londres. Y la lista es larga: equipos de televisión de Japón, Australia, Alemania o Italia -además de EFE- hacen cola para entrevistar a este singular personaje.
¿Qué ideología tiene Carabasura? Difícil decirlo, porque a la pregunta de si se dice «de derecha o de izquierda», responde que él está en el centro, pero no el centro político, sino galáctico, porque «todos los demás orbitan en torno a mí como pequeños planetas».
¿A favor o en contra de la inmigración? Radicalmente a favor, porque -razona – los alienígenas como él tienen derecho a ocupar el planeta Tierra.
Y así con todo: todas las preguntas pensadas para que Carabasura ‘se moje’ con cualquier tema candente reciben por respuesta una ocurrencia, un chiste o un exabrupto. Por ejemplo, cuando traza símiles futbolísticos y dice que él contra Farage es como España contra Argentina. ¿Y en qué sentido? «Bueno, ya sabes, en eso de jugar sucio y que no te castiguen», dice entre risas.
Si por una jugada maestra los electores que quieren hundir a Farage votaran a Carabasura y él saliera elegido, ¿cómo haría para entrar en el muy solemne Parlamento de Westminster? ¿Accederá con su cabeza oculta en el basurero? Sobre esto, sostiene que los parlamentarios ya están debatiendo un cambio de reglas para que pueda hacerlo, «aunque puede que tengan cosas mucho mejores en que gastar su tiempo», concede.
Un manifiesto delirante
Podría pensarse que en su programa político Carabasura es más serio. Atención a las propuestas de su manifiesto de 20 puntos: bajar el precio de los helados de camioneta a un euro, rellenar los baches de las carreteras con los programas sobrantes del Partido Laborista o celebrar un referéndum «para que Plutón vuelva a ser un planeta». Además de representar al Reino Unido en Eurovisión.
Es curioso cómo Carabasura ha conseguido con sus extravagancias desmontar una idea central de Farage, la de ser el candidato que se enfrenta al ‘establishment’ del país.
Ante esa idea, Carabasura suelta una risotada: «No tienes más que mirar esto: un lobo solitario, un guerrero espacial del planeta Sigma IX, frente a un ser humano con curiosas donaciones que representa a Reform UK, miembro del Parlamento y hasta del Europarlamento (Farage fue europarlamentario entre 1999 y 2020)».
El Conde Carabasura, un personaje encarnado por el cómico John Harvey, ha presentado en el pasado su candidatura contra conservadores y laboristas, sin lograr la menor atención mediática. Pero en este Reino Unido de 2026 en el que las certezas políticas del sistema británico ya no son lo que eran, de pronto Carabasura está logrando prolongar durante semanas sus 15 minutos de gloria.
Visiblemente rebasado por su ‘bum’ mediático, Carabasura ya no se aventura por las calles. Solo espera a dar la campanada el 13 de agosto en Clacton-on-Sea. Para llegar hasta ahí, solo pide una cosa «a los humanos: que me donen el equivalente al costo de tres cruasanes baratos: tres libras». EFE
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(vídeo)(foto)