Coordinador humanitario de la ONU lamenta la muerte de los trabajadores de WCK en Gaza
Jerusalén, 1 dic (EFE).- El coordinador humanitario de la ONU para los territorios palestinos ocupados, Muhannad Hadi, lamentó este domingo la muerte, ayer, de tres trabajadores del grupo World Central Kitchen (WCK) y uno de Save the Children en un ataque israelí en el sur de la Franja de Gaza.
En un comunicado en el que no menciona ni a Israel ni a Hamás, Hadi recordó que más de 330 trabajadores humanitarios han muerto en Gaza desde que comenzó la guerra, hace más de un año.
«Los trabajadores humanitarios en Gaza representan el último recurso vital para más de dos millones de palestinos que padecen condiciones inimaginables: carecen de alimentos, agua, saneamiento, alojamiento, atención sanitaria o educación adecuados y viven bajo la amenaza constante de la violencia. Su labor no sólo es fundamental, sino indispensable», dijo hoy Hadi.
La mayoría de los fallecidos pertenecían a la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), que ha denunciado la muerte de al menos 249 de sus empleados en el enclave desde el comienzo de la guerra.
Israel, que acusa a la UNRWA de ser una tapadera de Hamás, el grupo islamista que gobierna la Franja de Gaza, suele defender sus ataques contra escuelas o almacenes de la agencia argumentando que son utilizadas por milicianos palestinos para esconderse.
Al menos cinco palestinos, incluidos tres trabajadores de WCK (y uno de Save the Children), murieron este sábado tras ser atacado su vehículo por un dron israelí en la ciudad de Jan Yunis, ocho meses después del ataque israelí que mató a siete de sus empleados.
Mientras se aseguraba el convoy con ayuda humanitaria, unos bandidos intentaron apoderarse de mercancía, cuando un dron israelí disparó a la parte trasera de uno de los camiones, según relató a EFE un testigo.
Entonces, varias personas se acercaron a ayudar y los drones lanzaron otro misil contra el todoterreno donde viajaban los trabajadores, que llevaba el logotipo de la ONG del chef José Andrés.
El Ejército israelí confirmó, horas después, que uno de los muertos, Hazmi Kadih, era un miliciano que había participado en la masacre del 7 de octubre en el Kibutz Nir Oz, según un comunicado castrense, y que habían recibido información de inteligencia «creíble sobre su ubicación en tiempo real».
El grupo anunció poco después el cese de sus operaciones en el enclave y dijo no tener «conocimiento alguno de que ninguna de las personas que viajaban en el vehículo tuviera presuntos vínculos con el ataque de Hamás del 7 de octubre», según un comunicado.
Los familiares del fallecido nuegan que tuviera vínculos con el grupo islamista, según la cadena catarí Al Jazeera.EFE
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