Dimiten los líderes del principal partido opositor de Japón tras el batacazo electoral
Tokio, 9 feb (EFE).- Los líderes de la opositora Alianza Reformista de Japón, Yoshihiko Noda y Tetsuo Saito, anunciaron este lunes su intención de dimitir tras el batacazo electoral en los comicios generales, en los que la primera ministra, Sanae Takaichi, obtuvo una victoria arrolladora según datos oficiales reportados por la cadena de televisión NHK.
El liderazgo del nuevo partido será elegido el 18 de febrero, explicaron los dirigentes de esta formación creada de cara a los comicios del domingo y que unió a la principal fuerza de la oposición, el Partido Democrático Constitucional (PDC) de Noda, con el budista Komeito.
«Solicité que me permitieran dimitir y asumir la responsabilidad de la histórica derrota», aseguró Noda.
El mandatario del PDC subrayó su «gran responsabilidad» por los malos resultados electorales tras su alianza con Komeito, exsocio histórico del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD) pero que rompió su alianza tras la elección de Takaichi como líder el pasado octubre.
Antes del adelanto electoral, ambas formaciones sumaban un total de 167 escaños en la Cámara Baja (la más importante de las dos que conforman el Parlamento). Más de un centenar correspondían al PDC.
Tras las elecciones, convocadas por Takaichi en búsqueda de la aprobación popular de su nueva coalición con el Partido de la Innovación de Japón (Ishin), la Alianza Reformista Centrista apenas ha logrado hacerse con 49 escaños, según la televisión pública NHK.
El líder de Komeito, Saito, defendió por su parte la decisión de unirse al PDC, y dijo que le gustaría que una persona nueva, capaz de «captar el sentir de la época», tome las riendas de la nueva formación.
La conservadora Takaichi, de 64 años y primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra en el Japón de posguerra, logró este domingo una histórica victoria al hacerse con 316 de los 465 escaños que componen la Cámara Baja.
La mandataria logró así una mayoría absoluta en solitario de dos tercios que permitirá a su partido aprobar proyectos rechazados en la Cámara Alta, donde la coalición gobernante está en minoría. EFE
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