El armador de una ONG italiana espiado con software israelí lo denuncia ante la Justicia
Roma, 11 mar (EFE).- El armador y cofundador del grupo de rescate marítimo Mediterranea Saving Humans, Beppe Caccia, uno de los afectados en Italia en el caso de ciberespionaje con software israelí de la empresa Paragon, ha denunciado este martes los hechos, confirmó la ONG.
Caccia, también propietario del navío Mare Jonio, con el que la organización realiza tareas de salvamento de migrantes en el Mediterráneo, presentó su denuncia ante la Fiscalía de Venecia, ciudad del norte de Italia en la que reside, y entregó el teléfono móvil que fue objeto de cibersespionaje.
Según dijo a EFE un portavoz de Mediterranea, corresponde ahora a la Fiscalía decidir si abre pesquisas sobre el caso. La ONG designó a su vez a un consultor en caso de que la investigación vaya adelante, para seguir todas las fases técnicas del proceso.
Caccia es uno de los tres miembros de esta ONG italia con larga presencia en el Mediterráneo central que fue avisado en febrero pasado por la empresa Meta, propietaria de Whatsapp, de que el programa de espionaje Graphite de Paragon se usó para acceder a su teléfono.
Este software espía, similar al también israelí Pegasus, se usó para entrar en los móviles de Luca Casirini, otro cofundador de la ONG, y Mattia Ferrari, joven sacerdote que ha sido capellán a bordo para asistir espiritualmente a migrantes rescatados por Mediterranea.
El software Graphite se usó para entrar a su teléfono a través de una brecha en Whatsapp, como parte del caso revelado este pasado febrero en que se supo que se había usado para infectar los móviles de 90 personas de varios países, la mayoría activistas y periodistas.
El software, cuya utilización se permite solo a gobiernos y agencias de seguridad estatales, se usó para espiar a siete personas en Italia, según datos del Ejecutivo italiano, que niega cualquier vínculo directo en este escándalo de espionaje.
Sin embargo, todo ello creó polémica y suspicacias de la oposición y los propios afectados en Italia, que exigieron al Gobierno que dé más explicaciones sobre quién pudo estar detrás de este ataque espía.
Graphite se utilizó también para espiar a Francesco Cancellato, periodista y director del medio digital italiano Fanpage, lo que ha suscitado preocupación en Italia entre grupos de periodistas.
El pasado mes, la Federación Nacional de Prensa de Italia (FNSI) y la Orden de Periodistas (ODG) presentaron una denuncia para exigir que se esclarezca el espionaje al reportero. EFE
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