El Danubio roza su mínimo histórico y mantiene apagada la planta nuclear de Cernavoda
Bucarest, 12 oct (EFE).– Las autoridades de Rumanía están desviando agua de dos embalses hacia la zona operativa de la central nuclear de Cernavoda, en el sureste del país, ante el alarmante descenso del caudal del río Danubio, del que depende la refrigeración de la planta.
«Lamentablemente, no tenemos una fecha precisa para la reapertura de Cernavoda», admitió este lunes el secretario de Estado del Ministerio de Energía rumano, Cristian Busoi, en declaraciones citadas por la agencia local Agerpres.
Cernavoda, la única central nuclear del país, aporta habitualmente alrededor del 20 % de la electricidad consumida en Rumanía mediante dos reactores que suman 1.400 megavatios (MW) de potencia instalada.
Sin embargo, debido a la severa y prolongada sequía que afecta a la región, las autoridades se vieron obligadas a desconectar el primer reactor en julio y el segundo el pasado 13 de agosto.
Busoi confirmó que los protocolos de seguridad se activaron el pasado fin de semana tras caer el nivel del Danubio hasta un mínimo histórico: tan solo 3 centímetros por encima del límite operativo de seguridad, el margen mínimo necesario para garantizar el bombeo de agua destinado a la refrigeración de la planta.
Según la Administración Nacional de Aguas Rumanas (ANAR), esta situación obligó a tomar medidas adicionales para el desvío controlado de recursos hídricos desde dos embalses, con el objetivo de reforzar el caudal del Danubio y contener el descenso del nivel en la zona de Cernavoda.
El pasado sábado, el caudal del río a su entrada en Rumanía descendió por debajo de los 1.200 metros cúbicos por segundo, una cifra casi un 70 % inferior al promedio habitual para esta época del año (3.850 m³/s).
El secretario de Estado estimó que la planta continuará sin generar electricidad al menos durante los próximos diez días, y enfatizó al mismo tiempo en que no existe riesgo de accidente nuclear. EFE
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