El Elíseo dice que «no está previsto» viaje de Macron a Washington con Zelenski y Starmer
París, 5 mar (EFE).- El Elíseo desmintió este miércoles que el presidente francés, Emmanuel Macron, estudie volver a Washington junto al jefe de Estado ucraniano, Volodímir Zelenski, y el primer ministro británico, Keir Starmer, en el marco de las conversaciones con la Casa Blanca sobre un acuerdo de paz para Ucrania.
Ese viaje «no está previsto», señalaron fuentes de la Presidencia francesa al ser consultadas por el anuncio realizado pocos minutos antes por la portavoz del Gobierno, Sophie Primas, en una rueda de prensa tras la reunión semanal del Consejo de Ministros.
Primas había avanzado que «se estudia que eventualmente el presidente Macron pueda volver de nuevo a Washington» con el presidente Zelenski y el primer ministro británico, e indicó no tener más detalles más allá de estimar que se trataría de un desplazamiento a realizar en el corto plazo.
Consultada sobre el origen de la iniciativa, afirmó creer que era un «deseo» por parte de Macron, más que una invitación desde Washington o una petición del propio Zelenski tras la desastrosa reunión con el presidente estadounidense, Donald Trump, en el Despacho Oval el pasado viernes.
Pero minutos después fuentes del Elíseo salieron a corregir esas informaciones afirmando que en este momento no se trabaja en ese viaje, dando a entender que se había producido un error de comunicación.
En todo caso, el propio Macron se dirigirá a la nación esta noche, en un mensaje televisado sobre la situación ucraniana e internacional a las 20.00 horas (19.00 GMT).
Muy poco después, Macron mantendrá una cena de trabajo en el Elíseo con el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, que es una pieza disidente clave dentro de la unidad de Europa junto a Kiev por su afinidad con el Kremlin.
La tregua parece posible, según París
Por su parte, la portavoz del Gobierno explicó también que Francia está «satisfecha» de que Zelenski haya buscado tender la mano a Trump con la petición de reanudar la cooperación y la posibilidad de una tregua parcial, tras el anuncio de la Casa Blanca de la paralización de toda la ayuda estadounidense.
Especialmente tras «la escena a la que asistimos el pasado viernes ha dejado atónito al mundo», dijo, que fue algo «impensable».
Consideró que la de Kiev no es una estrategia «para ganar tiempo», sino «realmente para lograr una paz duradera», que es el «objetivo». Para ello consideró necesario que «las bases de diálogo sean correctas», a diferencia de lo que ocurrió en la Casa Blanca el viernes pasado.
La oferta de una tregua inicial por mar y aire que ha anunciado Zelenski, de hecho, fue lanzada el domingo por el propio Macron, y Primas afirmó hoy al respecto que esta opción «parece posible».
Primas también repasó otros asuntos tratados en el Consejo de Ministros, en especial la necesidad de un rearme de Europa que implicará inversiones masivas.
Esas necesidades son especialmente complejas para Francia, debido a su necesidad de reducir el elevado déficit, un imperativo que ya llevó a plantear para este año unos presupuestos de austeridad que fueron muy difíciles de aprobar por la extrema división en la configuración de la Asamblea Nacional, donde no hay mayorías claras.
De cara al futuro, todas las fuerzas políticas deberán dialogar porque se necesitará hacer «elecciones» para continuar reduciendo el déficit a la vez que se eleva el gasto militar, admitió la portavoz al ser consultada sobre si habrá que hacer recortes sociales adicionales para costear los incrementos en defensa.
Aumentar el gasto en seguridad es algo que ya prevé la ley de programación militar francesa, dijo, aunque quizás Francia deba ir incluso más allá de esos aumentos.
También habló de la cuestión de la disuasión nuclear, después de que Macron lanzara el debate sobre la posibilidad de compartir esa capacidad francesa a nivel europeo.
Es algo que ha suscitado críticas en particular de la extrema derecha de Marine Le Pen, que rechaza rotundamente esa iniciativa.
Por ello, Primas recalcó que «la disuasión nuclear permanecerá exclusivamente francesa», tanto «en su concepción» y en «su realización» como «en la decisión de fuego», que es competencia exclusiva del jefe del Estado.
Matizó que el que «haya una cultura de la disuasión que se trabaje a nivel europeo» no contradice esa realidad, y que es una «posibilidad» sobre la que se está reflexionando, incluida la opción de desplegar cabezas nucleares o hacer ejercicios de disuasión en otros países de la Unión Europea.
«Pero la decisión y la soberanía en materia nuclear permanece únicamente francesa», recalcó, ya que aunque desde el gobierno del general Charles de Gaulle hay consenso en que los «intereses vitales» de Francia pueden «sobrepasar las fronteras francesas», sigue siendo competencia de París el definir cuáles son esos intereses vitales. EFE
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