El escultor chileno Mauricio Guajardo gana el primer premio de la Bienal del Chaco
Resistencia (Argentina), 26 jul (EFE).- El chileno Mauricio Guajardo, hijo de minero y criado en las canteras de piedra de su país, ganó el primer premio en la Bienal del Chaco, en la ciudad argentina de Resistencia, donde se celebra cada dos años uno de los más importantes certámenes de escultura a nivel global.
Guajardo, nacido en Rancagua en 1976 y licenciado en Artes Plásticas por la Universidad Fines Terrae de Santiago de Chile, compitió con otros nueve artistas llegados hasta Resistencia desde distintos lugares de América, Europa y Asia, y se alzó con el triunfo con la obra ‘Cubo etéreo’, un bloque suspendido que evoca el tiempo construido en mármol procedente de la provincia argentina de San Juan.
Todos ellos dedicaron diez días a construir su obra en un predio al aire libre y ante los ojos de los visitantes. En esta edición pasaron por ese espacio casi 1,5 millones de personas entre chaqueños y forasteros, según dijeron a EFE los organizadores de la Bienal del Chaco.
El premio “es maravilloso porque estamos en uno de los simposios de escultura más reconocidos a nivel mundial, donde todo el mundo quiere participar. Esta era mi quinta postulación y estoy feliz”, afirma este domingo a los periodistas tras conocerse el palmarés de la Bienal.
Guajardo fue uno de los diez elegidos tras una selección rigurosa, pues en esta ocasión se presentaron más de 400 candidatos. Las obras de todos ellos pasarán ahora a engrosar el museo en el que se ha convertido la ciudad de Resistencia, pues cuenta con 731 obras ubicadas en sus calles, plazas y parques, todas las que se construyen en esta ciudad durante el concurso desde 1988.
Sobre su obra ganadora, Guajardo afirma: «Traté de buscar en el cubo un espacio vacío, donde la luz, la sombra y el vacío hicieran su juego. Me interesa más el espacio que no existe que el que existe”.
“En este caso he trabajado un cubo, mi espacio natural y mi material natural, porque yo normalmente trabajo en rodado natural. Y una de las cosas que traté de decir a la gente con la que pude conversar durante la construcción es que habiten la obra, que la vivan, que la jueguen”, argumentó.
Ganar este premio, según el artista, es “un reconocimiento al trabajo, a las horas de estar en el taller, de pensar, de crear, de inventar”, añade antes de explicar que sus orígenes fueron definitivos para amar las piedras.
Rancagua, a unos 90 kilómetros de Santiago de Chile, “es una ciudad minera, mi padre era minero y de ahí me viene hacer huecos en las piedras”, expresa.
Para él martillear las piedras, con sus miles de años de vida, “es una conexión similar a los latidos del corazón, una sensación súper profunda”.
“La piedra es un material tan maravilloso y tan antiguo”, remarca al intentar explicar sus vínculos con este material.
El segundo premio de la Bienal del Chaco 2026 fue para el búlgaro Georgi Minchev, por su obra ‘Fragmento de algo más grande’; y el tercero lo obtuvo la ucraniana Lyudmyla Mysko, autora de la obra ‘Metaestructura’. EFE
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