El gobernador de Okinawa pide en Tokio medidas contra la violencia de soldados de EE.UU.
Tokio, 7 oct (EFE).- El gobernador de la prefectura japonesa de Okinawa, Genta Koja, viajó este miércoles a Tokio para pedir medidas del Gobierno central contra la violencia de soldados estadounidenses desplegados en el territorio, tras el arresto de un marine sospechoso de robar y matar a una mujer el fin de semana.
En una reunión con el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, Koja dijo que el caso ha generado «una gran ansiedad entre los ciudadanos de la prefectura», y pidió medidas como revisar el acuerdo que permite a Estados Unidos operar bases en territorio japonés, en declaraciones recogidas por la cadena de televisión NHK.
El gobernador reclamó además retomar las reuniones del Consejo de Políticas de Okinawa, un órgano que lleva más de una década sin convocarse, para tratar posibles formas de aliviar la carga que supone para el territorio el alojar el grueso de las instalaciones militares estadounidenses en el país.
Koizumi, por su parte, dijo que abordará con Washington formas de prevenir incidentes similares en el futuro, y aseguró que el Gobierno prestará atención a las voces de los residentes y «responderá en consecuencia».
Koja, que tiene previsto reunirse esta tarde con la primera ministra, Sanae Takaichi, mantuvo un encuentro también con el ministro de Exteriores, Toshimitsu Motegi, al que pidió medidas drásticas.
«Hay que decir que la disciplina y la educación en derechos humanos no están funcionando eficazmente» en las bases estadounidenses, aseguró el gobernador.
El Ejército de Estados Unidos anunció a última hora del martes medidas que incluyen un toque de queda durante un mes para las tropas desplegadas en la prefectura japonesa, tras la detención de un marine de 20 años por supuestamente matar y robarle la mochila y la cartera a una mujer de 39 en un hotel de la ciudad de Naha.
El caso ha provocado en los últimos días la reacción de la primera ministra, Sanae Takaichi, que abogó por tomar «todas las medidas necesarias para garantizar una respuesta completa».
También reaccionaron el Ministerio de Exteriores, que convocó al embajador estadounidense, George Glass; el Ministerio de Defensa, que también presentó una protesta ante Washington; y del gobernador Koja, que abogó por revisar el acuerdo sobre el estatuto de las fuerzas.
Okinawa estuvo en manos de Estados Unidos desde 1945 hasta 1972, tras la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial, y aún aloja el grueso de las bases estadounidenses en el archipiélago. EFE
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