Más de 30°C en los hospitales: ¿debe Suiza encender el aire acondicionado?
El verano ha terminado, pero no el debate sobre cómo refrescar los espacios interiores durante las olas de calor. Suiza reflexiona sobre el papel del aire acondicionado y los límites a su uso.
Ha sido una pregunta recurrente durante el tórrido verano que se ha vivido este año. Se la han planteado quienes usan las redes sociales, turistas de otros países en las recepciones de los hoteles y personas hospitalizadas: ¿por qué hay tan poco aire acondicionado en Suiza?
En efecto, en la Confederación Helvética los sistemas de climatización son una excepción. En muchos cantones, la instalación de equipos de aire acondicionado split, formados por una unidad interior y otra exterior, está regulada por estrictas normas energéticas, ambientales y urbanísticas. No obstante, los sondeos realizados en Europa y Suiza muestran que la mayoría de la población está a favor de flexibilizar las restricciones.
«En Suiza, el calor ya provoca más víctimas que el tráfico», afirma Arno Schlüter, profesor de arquitectura y sistemas de edificación en el instituto federal de tecnología ETH de Zúrich. Según ha comunicado el Gobierno suizo (Consejo Federal), el calor de este verano podría haber causado en el país unas 570 muertes más de las que cabría esperar estadísticamente entre las personas mayores de 65 años.
El aire acondicionado se volverá cada vez más importante, sobre todo a la hora de proteger a las personas más vulnerables en hospitales, residencias y escuelas. Sin embargo, Schlüter advierte que climatizar todas las viviendas y oficinas no es la solución. Al igual que ocurre en Francia y Alemania, en Suiza el aire acondicionado está adquiriendo cada vez más relevancia política, con diversas intervenciones parlamentarias a nivel cantonal y nacional. El Parlamento federal debatió el tema, junto con otras cuestiones relacionadas con el calor y la sequía, durante una sesión especial celebrada el 30 de septiembre.
>> Suiza es un país preparado para el invierno, pero debe adaptarse para afrontar veranos cada vez más calurosos:
Mostrar más
Nuevo reto energético: mantener el frescor en un clima que se calienta
Más climatizadores para proteger a las personas vulnerables en Suiza
El partido Unión Democrática de Centro, (UDC, derecha conservadora) pide flexibilizar las restricciones actuales en Suiza. Con una iniciativa parlamentaria, el diputado Thomas Burgherr, propone modificar el marco legal para que la instalación de equipos split deje de requerir autorización.
El diputado de la UDC afirma que la falta de aire acondicionado tiene consecuencias negativas también en el plano económico, ya que las personas llegan menos descansadas al trabajo, quienes se alojan en hoteles se llevan una decepción con las infraestructuras suizas y las altas temperaturas en las plantas industriales aumentan el riesgo de accidentes.
Añade que los sistemas de climatización modernos tienen un impacto ambiental mucho menor que en el pasado. En verano pueden funcionar con energía solar, de la que se dispone en cantidad suficiente.
La instalación de sistemas de climatización para proteger a la población debe ser la máxima prioridad, según el Partido Liberal Radical (PLR, de derecha). Una moción presentada a mediados de septiembre pide un procedimiento simplificado de notificación, basado en el modelo que ya existe para la instalación de paneles solares.
El objetivo es también limitar el uso de climatizadores portátiles. Estos aparatos no requieren ninguna autorización, pero suelen ser menos eficientes y consumir más electricidad que los equipos fijos.
Incluso el bloque rojiverde (izquierda y ecologistas), más escéptico con el aire acondicionado, ya no descarta su uso en determinadas situaciones. Reconoce la necesidad de ampliar la climatización en hospitales, residencias y escuelas, según el análisis de la corresponsal en el Palacio Federal de la radio y televisión pública suiza de lengua francesa RTS.
El aire acondicionado aumenta el confort durante los días de más calor y disminuye los riesgos sanitarios relacionados con las olas de calor. Sin embargo, su uso supone un aumento del consumo de electricidad y contribuye a agravar la crisis climática. En el mundo, los climatizadores consumen alrededor del 7% de la electricidad que se produce y generan el 3% de las emisiones de CO2.
En Ginebra, aire acondicionado sólo con certificado médico
En Suiza, menos de una de cada diez viviendas dispone de una instalación fija de aire acondicionado. La proporción es inferior a la media europea, que ronda el 20%. En Estados Unidos y Japón, los sistemas de climatización están presentes en alrededor del 90% de los hogares.
Instalar un climatizador fijo en Suiza puede resultar más complicado que en los países vecinos. De hecho, no existe una ley federal única, sino que las autorizaciones se rigen por leyes cantonales y por diversas normativas energéticas y ambientales.
En la mayor parte de los cantones es necesario obtener un permiso de construcción o una autorización energética. Ginebra se encuentra entre los más restrictivos: quien quiera instalar un equipo fijo debe, en algunos casos, demostrar una necesidad real presentando un certificado médico. En Friburgo y Neuchâtel es necesario compensar la energía que consume el climatizador con energía renovable producida localmente.
A pesar de las restricciones, el mercado de los climatizadores split crece en Suiza, aunque lentamente. Las ventas aumentan alrededor de un 2% al año, según estimaciones de la Asociación Suiza de Fabricantes y Proveedores de Sistemas de Calefacción, Ventilación y Climatización.
Poco aire acondicionado en los hospitales suizos
El aire acondicionado también está poco extendido en los centros que acogen a personas especialmente vulnerables. Una investigación publicada en junio por el portal informativo Schweiz Heute muestra que, en los principales hospitales del país, las habitaciones climatizadas para pacientes siguen siendo la excepción. Destaca el caso del Hospital Universitario de Ginebra, donde las temperaturas en el interior de unos edificios ya anticuados han superado los 30 grados.
Quienes sufren las consecuencias no son sólo las personas ingresadas, sino también el personal sanitario. Algunos centros han hecho frente al calor del verano con climatizadores portátiles y ventiladores, y habilitando salas climatizadas para pacientes especialmente vulnerables.
El sobrecalentamiento afecta sobre todo a los edificios más antiguos y a los históricos protegidos. La instalación de sistemas de climatización debe conciliar las limitaciones constructivas, los requisitos higiénico-sanitarios y la seguridad de los pacientes, según explica a Swissinfo Tomas Honegger, portavoz del Inselspital, el Hospital Universitario de Berna. Los climatizadores, por ejemplo, pueden aumentar el riesgo de proliferación bacteriana.
En los centros hospitalarios de nueva construcción, en cambio, la climatización es la norma en muchas áreas, afirma Honegger. «Las zonas destinadas a pacientes en los edificios más recientes están climatizadas en gran parte, si no en su totalidad». Alrededor del 75% de los edificios del Inselspital, que ha renovado gran parte de su infraestructura en los últimos años, está climatizado.
Soluciones para proteger a las personas mayores en las residencias
La situación es similar en el caso de las residencias de mayores. «La climatización generalizada en las habitaciones de los residentes no es la norma», declara Christina Zweifel, de Curaviva, la asociación de proveedores de servicios para personas mayores. Muchos centros priorizan los ajustes organizativos, las protecciones solares y otras medidas de refrigeración pasiva.
Las residencias de mayores están en condiciones de evaluar qué medidas se adaptan mejor a su situación específica, ya se trate de soluciones arquitectónicas, técnicas u organizativas, afirma Zweifel. No obstante, deben contar con el margen de maniobra y las autorizaciones necesarias para aplicar las medidas más eficaces con el fin de proteger a las personas vulnerables durante las olas de calor.
No limitar el debate al aire acondicionado
La Fundación Suiza de la Energía, cercana a las posiciones ecologistas, reconoce que los climatizadores pueden ser una solución sensata, y a veces indispensable, para adaptarse al calor. Sin embargo, puntualiza que sólo deben contemplarse después de haber dado prioridad a las medidas de refrigeración pasiva.
Para Arno Schlüter, del ETH de Zúrich, con el clima de Suiza ya se puede lograr mucho con medidas sencillas pero eficaces, como las zonas de sombra, la ventilación nocturna, el uso de ventiladores para favorecer la circulación del aire y la adaptación de los hábitos cotidianos.
La protección contra el calor es un reto social más amplio, que requiere un enfoque coordinado basado en una planificación urbana adaptada al clima, infraestructuras adecuadas y espacios verdes. Por este motivo, Schlüter sostiene que el debate no debería centrarse en el aire acondicionado, sino en cómo garantizar el bienestar de las personas en los edificios. «Para eso hace falta un cambio de perspectiva».
Artículo editado por Balz Rigendinger y adaptado al español por Cristina Esteban. Revisado por Carla Wolff/pi
En cumplimiento de los estándares JTI
Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI
Puede encontrar todos nuestros debates aquí y participar en las discusiones.
Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.