El Gobierno francés, dispuesto a concesiones en los presupuestos para evitar ser censurado
París, 28 nov (EFE).- El Gobierno francés está dispuesto a hacer concesiones a los grupos de oposición en los presupuestos que se están tramitando en el Parlamento para evitar una moción de censura en los próximos días que podría tumbarlo lo que, según su análisis, desencadenaría una crisis financiera.
«Estamos ante una situación extremadamente grave para el país» y en ese contexto «evidentemente estamos dispuestos a concesiones para evitar esa tormenta», declaró este jueves el ministro de Economía, Antoine Armand, en una entrevista al canal BFNTV.
El ministro se mostró flexible, en particular en una de las cuestiones que más críticas ha generado de su proyecto de presupuestos tanto desde la izquierda como de la extrema derecha, el aumento de los impuestos a la electricidad desde el 1 de enero.
Afirmó que están «listos» para hacer un gesto sobre los impuestos a la electricidad pero «no a cualquier precio» porque «hay que restablecer las cuentas» públicas.
Avisó de que sin presupuesto, hay riesgo de que «Francia se descuelgue», aunque también puntualizó que la situación de su país no es comparable a la de Grecia cuando se produjo la crisis financiera que desembocó en la crisis de la deuda.
El déficit público francés, que ya se disparó el pasado año, va a subir todavía más en 2024 hasta el 6,1 % del producto interior bruto (PIB) según los cálculos del Ejecutivo, que con su proyecto de presupuestos pretende reducirlo al 5 % en 2025 y ha presentado un plan plurianual de finanzas a la Comisión Europea que prevé dejarlo en el 3 % en 2029.
Armand insistió en que durante la tramitación parlamentaria ya ha habido evoluciones con respecto al montaje inicial de su proyecto de presupuestos, por ejemplo al admitir una revalorización de las pensiones más bajas al nivel de la inflación desde el 1 de enero, cuando en principio su idea era que eso se hiciera sólo en el segundo semestre.
El titular de Economía se esforzó en señalar que la cuestión que se plantea con las concesiones que están dispuestos a hacer es «si tenemos enfrente a personas responsables que van a aceptar algo o no».
Un mensaje en dirección de la extrema derecha y de la oposición de izquierdas, que podrían votar juntas en los próximos días una moción de censura si como parece el primer ministro, Michel Barnier, recurre a un dispositivo constitucional (el artículo 49.3) para adoptar los presupuestos sin voto parlamentario al constatar que no tiene mayoría para sacarlos adelante.
La líder de la extrema derecha, Marine Le Pen, lleva varios días advirtiendo de que votará esa moción de censura si los presupuestos siguen «tal cual» están ahora, y al igual que su mano derecha, Jordan Bardella, ha señalado varias «líneas rojas» que les llevarían a hacerlo.
En particular, Le Pen ha criticado el aumento de los impuestos a la electricidad, la no revalorización total de las pensiones al nivel de la inflación y otras medidas que considera que afectan al poder adquisitivo.
En la izquierda, el expresidente socialista François Hollande, que es diputado, indicó este jueves en otra entrevista a la emisora France Inter que si Barnier recurre al 49,3, «habrá moción de censura y la votaré».
Hollande recusó la responsabilidad de la situación e hizo hincapié en que «no ha habido ningún esfuerzo» por parte del Gobierno para buscar el acuerdo de los socialistas, ya que no se ha aceptado ninguna de sus enmiendas.
El expresidente señaló que si se tumba al Gobierno de Barnier, habrá que buscar a un primer ministro que pueda contar con el visto bueno de la Asamblea Nacional, y puntualizó que no está a favor de lanzar un procedimiento de destitución del actual jefe del Estado, Emmanuel Macron y de la organización de elecciones presidenciales avanzadas, como sí querrían sus aliados de La Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon. EFE
ac/jac