El Gobierno Provisional de la región etíope de Tigré rechaza una guerra tras combates
Adís Abeba, 1 feb (EFE).- El presidente de la Administración Provisional de la región etíope de Tigré (norte) rechazó cualquier nuevo conflicto con el Gobierno federal del país, al que acusó de perpetrar ataques con drones que podrían desatar una «guerra total», después de que nuevos combates hayan disparado los temores en una zona que ya sufrió una devastadora guerra de 2020 a 2022.
«Tigré no quiere entrar en una nueva guerra» y «ninguna demanda puede resolverse mediante la guerra», afirmó el teniente general Tadesse Werede en una entrevista a última hora del sábado con la emisora de televisión regional.
El dirigente destacó, sin embargo, que el incumplimiento de varias cláusulas del Acuerdo de Paz de Pretoria -firmado en noviembre de 2022 en la capital sudafricana para poner fin a la pasada guerra-, en particular del retorno de los desplazados internos al oeste de Tigré, es un desafío para la paz.
Ese territorio es una zona disputada históricamente por Tigré y la región vecina de Amhara, un contencioso que el Gobierno central planea resolver mediante un referéndum.
«Si no se logra el retorno de los desplazados internos a sus hogares, esto podría llevar a la guerra», alertó.
Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), algo más 760.000 desplazados internos viven en Tigré, muchos de ellos originarios de su territorio occidental.
Durante los últimos días se ha podido ver a la población de Tigré intentando sacar dinero en efectivo de los bancos o tratando de comprar billetes de autobús para desplazarse hacia Adís Abeba, a unos 800 kilómetros de la capital tigrina, Mekele, después de los nuevos enfrentamientos entre las fuerzas federales y el Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT), que gobernó antaño en la región.
Los combates se han registrado desde el pasado lunes por la noche en el distrito de Tselemti -precisamente en el oeste de la región-, mientras también se han observado movimientos militares en el sur de Tigré, cerca de la frontera con la región vecina de Afar.
Al menos una persona murió en la madrugada del sábado por ataques aéreos con drones dirigidos contra camiones que circulaban en las localidades de Enticho y Gendebta (en el centro de Tigré), confirmaron a EFE un alto responsable de la Administración tigrina y una fuente de seguridad del Gobierno etíope.
Aunque estas fuentes evitaron confirmar la autoría de los ataques, Tadesse afirmó durante la entrevista que «fueron perpetrados por el Gobierno federal» y los describió como «acciones militares erróneas e innecesarias». «Los ataques con drones podrían conducirnos a una guerra total», alertó.
Abierto al diálogo
El teniente general se mostró dispuesto a dialogar con el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, aunque señaló que él mismo, como el resto de la población, se ha visto afectado por la cancelación desde este jueves, debido a los combates, de todos los vuelos a Tigré por parte de Ethiopian Airlines, aerolínea etíope y la mayor de África.
Tadesse fue designado el pasado abril por Abiy para liderar la Administración Provisional tigrina, como una figura de consenso para la región, después de la destitución de su antecesor, Getachew Reda, inmerso en una crisis interna desatada dentro del FPLT.
La división en el seno de las fuerzas tigrinas -que opone al Gobierno provisional y a ciertas facciones del FPLT- perdura todavía y hace que no exista un acuerdo sobre cómo abordar los conflictos con el Gobierno federal.
«Ni el Gobierno federal que me nombró ni el FPLT que propuso mi presidencia están apoyando a mi Administración», lamentó este sábado Tadesse.
La guerra de Tigré empezó el 4 de noviembre de 2020 cuando Abiy ordenó una ofensiva contra el FPLT (que gobernaba entonces la región), en respuesta a un ataque a una base militar federal y tras una escalada de tensiones políticas.
Al menos 600.000 personas murieron en la guerra, según el mediador de la Unión Africana (UA) en la contienda, el expresidente nigeriano Olusegun Obasanjo. EFE
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