El Kremlin tacha de «malentendido» la decisión sobre el cierre de Casa Rusa en Azerbaiyán
Moscú, 7 feb (EFE).- El Kremlin tachó este viernes de «malentendido» los planes de las autoridades azerbaiyanas de cerrar el principal centro cultural ruso, la Casa Rusa, en Bakú, en medio de las tensiones entre ambos países por el siniestro de un avión de pasajeros azerbaiyano, supuestamente derribado por defensas antiaéreas rusas en diciembre pasado.
«Lo lamentamos. Creemos que se trata de un malentendido que puede resolverse mediante contactos bilaterales», dijo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria.
Insistió en que Moscú confía en solucionar ese asunto a través del diálogo y guiándose por sus «tradicionalmente buenas relaciones» con Bakú.
En cuanto a las informaciones en medios sobre la intención de las autoridades del país caucásico de dirigirse a tribunales internacionales para buscar justicia en el caso del siniestro del avión azerbaiyano, del que Bakú culpa directamente a Moscú, Peskov negó que el presidente ruso, Vladímir Putin, haga nuevas declaraciones sobre ese tema.
El portavoz del ministerio de Exteriores azerbaiyano, Aiján Gadzhizade, aseguró ayer que la Casa Rusa no estaba registrada en Azerbaiyán tal y como lo exige la ley.
El representante fue más allá diciendo que se trataba de una «violación grave de la ley azerbaiyana», por lo que el 3 de febrero se envió una nota a la parte rusa solicitando el cese de la actividad y que ahora se espera que Rusia «tome las medidas adecuadas».
El jefe de la agencia Rossotrudnichestvo, Yevgueni Primakov, confirmó haber recibido dicha nota y ha esgrimido como excusa un problema del alquiler del inmueble.
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, dijo que Rusia se ocuparía de las medidas de registro oficiales.
Azerbaiyán anunció el cierre de la Casa Rusa dos días después de la publicación del informe preliminar sobre el siniestro del avión Embraer 190 con 67 pasajeros abordo en la ciudad kazaja de Aktau.
Bakú, que mantiene que el aparato fue derribado por las baterías antiaéreas rusas el pasado 25 de diciembre, acusa a Moscú de ocultar información sobre el accidente en el que murieron 38 personas.
Rusia, por su parte, llama a esperar a los resultados definitivos de la investigación, aunque sí reconoce un «trágico incidente» en su espacio aéreo el día de la caída del avión azerbaiyano. EFE
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