El M23 afirma que el ataque con dron en la urbe congoleña de Goma iba dirigido a su cúpula
Nairobi, 11 mar (EFE).- El ataque con drones perpetrado este miércoles contra Goma, en el este de República Democrática del Congo (RDC) y que mató a tres personas, tenía como objetivo a la cúpula de la Alianza del Río Congo/Movimiento 23 de Marzo (AFC/M23), según denunció el grupo rebelde, que controla esa ciudad.
«La mayoría de los sucesivos ataques perpetrados por el régimen de Kinsasa en los últimos meses se han dirigido específicamente contra personalidades políticas y militares que forman la dirección de la AFC/M23 (…) como se ve en los ataques de esta mañana», afirmó en una rueda de prensa en Goma el coordinador político de la AFC/M23 (coalición que lidera el grupo rebelde M23), Corneille Nangaa.
Entre los principales objetivos del ataque, según Nangaa, se encontraban el líder militar del M23, Sultani Makenga, y él mismo.
El ataque buscaba «desmantelar» así tanto a la insurgencia como la oposición política al «régimen», como se refieren al Gobierno del presidente congoleño, Félix Tshisekedi, de acuerdo con el dirigente rebelde.
La acción, atribuida por los insurgentes al Gobierno de Kinsasa, que no se ha pronunciado al respecto, se saldó con la muerte de tres personas, entre ellas la funcionaria francesa del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) Karine Buisset.
El ataque ocurrió esta madrugada en el barrio de Himbi, en Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte, que está controlada por el M23, apoyado por Ruanda y que denunció el incidente, que también afectó a trabajadores humanitarios y personal de ECHO (servicio de ayuda humanitaria y protección civil de la Unión Europea).
Desde que los presidentes congoleño, Félix Tshisekedi, y ruandés, Paul Kagame, firmaron en Washington el pasado 4 de diciembre un acuerdo de paz para acabar con el conflicto en el este de la RDC, ambas partes se han acusado mutuamente de violar el pacto.
Este acuerdo se suma a los esfuerzos de mediación auspiciados por Catar entre el Gobierno congoleño y el M23, que el 15 de noviembre rubricaron en Doha un acuerdo marco para avanzar hacia el fin del conflicto.
Desde 1998, el este de la RDC vive un conflicto alimentado por grupos rebeldes y el Ejército, pese al despliegue de la misión de paz de la ONU en el país (Monusco). EFE
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