El nobel Mukwege saluda el acuerdo para buscar la paz en la RDC auspiciado por EE.UU.
Kinsasa, 26 abr (EFE).- El ginecólogo congoleño y ganador del Premio Nobel de la Paz 2018, Denis Mukwege, saludó este sábado el acuerdo auspiciado por EE.UU. para iniciar negociaciones con el fin de resolver el conflicto del rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), que combate y ocupa zonas en el este del país con apoyo de Ruanda.
La ministra de Asuntos Exteriores de la RDC, Thérèse Kayikwamba Wagner, y el de Ruanda, Olivier Nduhungirehe, así como el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, que actúa como mediador, firmaron este viernes en Washington una Declaración de Principios para impulsar las negociaciones de paz.
Ese acuerdo se firmó después de que este miércoles el Gobierno congoleño y el M23 emitieran un comunicado conjunto en el que acordaron trabajar para lograr una «tregua», tras el diálogo que mantuvieron en las últimas semanas en Doha bajo auspicio de Catar.
En un comunicado, Mukwege afirmó que la declaración de principios y el pacto de Catar «generan esperanzas de progreso hacia la desescalada con miras a silenciar las armas», aunque plantean «interrogantes».
«Si bien apoyamos los esfuerzos encaminados a la desescalada para lograr un alto el fuego y silenciar las armas, nos mantenemos cautelosos tras la publicación de declaraciones recientes», subrayó el médico.
Mukwege indicó que la Resolución 2773 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada el pasado 21 de febrero, exige un alto el fuego inmediato e incondicional, la retirada inmediata del Ejército de Ruanda del territorio congoleño y el fin de su apoyo al M23, sin condiciones previas, así como el desmantelamiento de las administraciones paralelas establecidas en las zonas ocupadas.
«Por lo tanto, a priori no es necesario añadir otras condiciones para garantizar la aplicación efectiva de esta resolución», aseveró el ginecólogo, de 70 años y quien fue candidato presidencial en las elecciones de 2023.
Asimismo, apuntó que, «si bien los anuncios de las partes apuntan a la conclusión de una tregua, lo cual sería una noticia positiva, cabe recordar que se firmaron media docena de treguas y ceses del fuego en el marco de los procesos de Luanda y Nairobi, ahora fusionados, para luego ser violados sistemáticamente».
Mukwege también lamentó que las conversaciones de paz facilitadas por Catar y EE.UU. «siguen siendo en gran medida opacas» y la transparencia «es esencial para restablecer la confianza y avanzar hacia una hoja de ruta creíble ante la población cansada de maniobras turbias, a menudo dictadas por intereses económicos y financieros ajenos a los de la población congoleña».
El conflicto se intensificó a finales del pasado enero, cuando el M23 tomó Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte; y después ocupó en febrero Bukavu, capital de la vecina Kivu del Sur.
Ambas provincias son fronterizas con Ruanda y ricas en minerales como el oro o el coltán, fundamentales para la industria tecnológica y en la fabricación de teléfonos móviles.
El Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump ha mostrado interés en impulsar inversiones estadounidenses en yacimientos de minerales de RDC y Ruanda.
Desde la escalada del conflicto, según la ONU, cerca de 1,2 millones de personas se han visto desplazadas en ambas provincias.
La actividad armada del M23, grupo formado principalmente por tutsis, etnia que sufrió el genocidio ruandés, se reanudó en Kivu del Norte en noviembre de 2021 con ataques relámpago contra el Ejército congoleño.
El este de la RDC está sumido desde 1998 en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la misión de paz de la ONU en la RDC (Monusco). EFE
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