El PS presenta a Lecornu sus condiciones para no censurarlo y le pide un giro radical
París, 17 sep (EFE).- Los líderes socialistas han presentado este miércoles al nuevo primer ministro francés, Sébastien Lecornu, sus condiciones para no censurarlo de entrada, y le advirtieron de que eso significa dar un giro radical con los planes de ajuste de su predecesor, François Bayrou.
«Si no está dispuesto a entender, lo censuraremos. Si está dispuesto a retomar lo que le hemos explicado, si está dispuesto a salir del estado depresivo en el que François Bayrou ha puesto el país, habrá materia para discutir», ha declarado el primer secretario del Partido Socialista (PS), Olivier Faure.
En declaraciones a los medios a su salida de una entrevista de casi dos horas con Lecornu en la residencia oficial del primer ministro, Faure ha subrayado junto a los dos jefes del grupo parlamentario que el nuevo jefe del Gobierno se ha mostrado «muy ambiguo sobre sus intenciones».
Ha señalado que en este encuentro no les ha dado «la menor indicación de lo que haría».
«Nosotros le hemos dicho muy claramente que si está ahí para hacer lo mismo que François Bayrou, las mismas causas producirán los mismos efectos y le censuraremos desde la discusión de política general», en alusión al que debe ser la primera comparecencia ante el Parlamento una vez que el primer ministro forme su Gobierno, algo que podría tardar incluso varias semanas.
Los responsables socialistas le han recordado las que son sus prioridades, como la derogación de la reforma de las pensiones que retrasa la edad mínima de jubilación de 62 a 64 años, la aplicación del llamado ‘impuesto Zucman’ a los multimillonarios, un relanzamiento económico mediante la inversión o medidas fiscales para estimular el poder adquisitivo.
Como ha subrayado Faure, le han señalado a Lecornu, apoyándose en una encuesta publicada hoy, que una amplia mayoría del 86 % de los franceses apoyan el ‘impuesto Zucman’ que gravaría con un 2 % el patrimonio de los que tienen más de 100 millones de euros (unos 1.800 contribuyentes en Francia).
Sobre todo, le han significado que están muy mayoritariamente a favor de ese impuesto incluso las personas que dicen que han votado a los partidos del llamado ‘bloque central’ que han sustentado el pasado Gobierno.
Lecornu, que fue nombrado el pasado día 9 por el presidente, Emmanuel Macron, con el mandato de lanzar una concertación para tratar de adoptar unos presupuestos para 2026, inició la semana pasada una ronda de contactos con responsables de los sindicatos, de la patronal y de los partidos.
Este miércoles, además de a los socialistas, recibe a los ecologistas, a los comunistas y a los dos líderes de la extrema derecha, Marine Le Pen y su lugarteniente, Jordan Bardella.
Estos dos últimos han advertido que acuden por guardar las formas, «por cortesía republicana», pero que no esperan un cambio de política del nuevo primer ministro y por eso tienen intención de censurarlo en cuanto sea posible.
De hecho, lo que reclaman es elecciones legislativas anticipadas o, mejor, que Macron dimita.
En cuanto a la izquierda radical, La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Mélenchon ni siquiera se va a prestar a entrevistarse con Lecornu y lo que quiere es que el presidente francés se vaya porque lo consideran el responsable de la situación. Por eso han presentado una moción de destitución que no tiene posibilidades de prosperar.
En el meollo de la crisis política que vive Francia están los presupuestos de 2026 después de la caída por ese motivo del Ejecutivo de François Bayrou, que planeaba un recorte del déficit de casi 44.000 millones de euros, rechazado de plano por toda la oposición. EFE
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