El Tribunal de Cuentas de la UE critica el seguimiento de fondos para atender a ucranianos
Bruselas, 12 feb (EFE).- El Tribunal de Cuentas de la Unión Europea critica en un informe publicado este miércoles la falta de seguimiento de los fondos asignados para apoyar a los ucranianos llegados a la UE huyendo de la guerra, debido a las dificultades para rastrear esa financiación.
Los auditores lamentan que no haya «datos específicos ni un seguimiento respecto al dinero gastado para hacer frente a estos retos» lo que «es probable que dificulte la evaluación de la eficacia» de la «Acción de Cohesión para los Refugiados en Europa» (CARE).
Añaden que el Ejecutivo comunitario «no es capaz de rastrear el importe total de la financiación utilizada» para apoyar a los refugiados en el marco de CARE.
Y precisan que no pueden «medir» hasta qué punto es eficaz ese marco de acción, ya que no disponen de «datos específicos sobre el número de programas que apoyan a los refugiados procedentes de Ucrania, ni de indicadores comunes de evaluación».
En la UE 4,2 millones de refugiados de Ucrania se benefician de protección temporal, principalmente en Alemania (1,1 millones), Polonia (984.000), Chequia (379.000) y España (222.000).
La protección concedida incluye derecho inmediato de residencia, asistencia social, atención sanitaria, educación, acceso a la vivienda o alojamiento y derecho a trabajar.
Para ayudar a los Estados miembros, la UE adaptó gradualmente sus normas de la política de cohesión mediante la adopción de tres reglamentos que dieron libertad a los países para reorientar los fondos no utilizados de los programas de cohesión del período 2014-2020.
Desde el inicio de la guerra, recuerdan los auditores, hizo falta «una acción inmediata» y medidas de la UE para ayudar a atender las necesidades de los ucranianos, lo que se ha hecho a través del CARE, que introdujo flexibilidad para poder usar esos fondos y financiar el apoyo de emergencia.
Aunque no ha concedido «dinero adicional», sí ha permitido a los Estados miembros «reasignar de manera flexible y rápida algunos fondos restantes de la política de cohesión de la UE a proyectos pertinentes».
Los auditores reconocen que la reprogramación de los fondos de la UE no fue fácil y que el proceso se complicó por la rápida evolución del volumen de los flujos de refugiados, especialmente en los países del este y del centro de la UE.
Sin embargo, esto no impidió que se hiciera un análisis de las necesidades de los refugiados y los proyectos pudieron ejecutarse rápidamente, ya en la primavera de 2022, lo que permitió la cofinanciación de distintas actividades, desde la primera acogida y la ayuda inmediata hasta el apoyo a la integración a largo plazo.
Los auditores de la UE apuntan, por otra parte, al riesgo de usar de forma repetida los fondos de la política de cohesión para dar una respuesta a corto plazo a las crisis.
Y alertan de que puede tener un impacto negativo en el objetivo principal de la política, que es reforzar la cohesión económica y social entre las regiones europeas. EFE
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