Embajadas occidentales ofrecen mediar entre el Gobierno y la oposición de Sudán del Sur
Juba, 18 mar (EFE).- Las embajadas de Canadá, Alemania, Países Bajos, Noruega, Reino Unido y Estados Unidos, así como la delegación de la Unión Europea en Sudán del Sur, ofrecieron este martes mediar entre el Gobierno sursudanés y la oposición armada para poner fin a la crisis política y a la ola de violencia en el norte del país.
«Reafirmamos con urgencia nuestro llamamiento a que los líderes de Sudán del Sur, incluidos el presidente Salva Kiir y el primer vicepresidente Riek Machar, se reúnan y entablen un diálogo directo para restablecer y mantener la paz. Estamos dispuestos a facilitar su diálogo», dijeron las misiones occidentales en un comunicado conjunto.
En este sentido, pidieron a los líderes del país africano que «eviten tomar acciones unilaterales, rechacen el uso de la violencia como herramienta para la competición política y que pongan en primer lugar los intereses del pueblo sursudanés».
Estas misiones emitieron el comunicado en condena a la «continua violencia en Alto Nilo», el estado del norte de Sudán del Sur que ha sido sujeto en los últimos días a una campaña de bombardeos de las fuerzas gubernamentales en represalia a los ataques del grupo armado denominado Ejército Blanco, originalmente alineado con la oposición.
Los bombardeos han provocado muertes civiles, según las autoridades de la zona, mientras que las embajadas también manifestaron su preocupación por las «continuas detenciones en Yuba de altos funcionarios sin cargos».
La violencia estalló el pasado 4 de marzo, cuando el Ejército Blanco atacó una guarnición de las fuerzas gubernamentales en Nasir, en el estado septentrional de Alto Nilo, y secuestraron a decenas de soldados, algo que desencadenó una ola de detenciones en Yuba contra altos cargos estrechamente relacionados con Machar.
Las tensiones se intensificaron después de que un helicóptero de la ONU fue atacado mientras trataba de evacuar a los militares, una operación fallida en la que murieron una treintena de uniformados y un miembro de la tripulación de Naciones Unidas.
La oposición liderada por Machar ha negado su vinculación con el Ejército Blanco, e incluso la propia milicia tilda de «traidor» al ahora vicepresidente de Sudán del Sur, que ocupa el cargo desde 2018 tras la firma de un acuerdo de paz con el Gobierno que puso fin a la guerra de un lustro en el país que se saldó con unos 400.000 muertos.
Las fuerzas gubernamentales iniciaron la noche del domingo una campaña de bombardeos contra Nasir con la participación «técnica» del Ejército de Uganda, tras declarar al Ejército Blanco como grupo terrorista al considerarlo «una fuerza hostil al Estado y a la sociedad de Sudán del Sur». EFE
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