Eurodiputados piden plan del Mediterráneo permita más días de pesca si hay aval científico
Bruselas, 12 oct (EFE).- La Comisión de Pesca de la Eurocámara pidió este lunes iniciar una «nueva fase» para la pesca en el Mediterráneo occidental con un plan plurianual que incluya, entre otros cambios, una mejor recopilación de datos científicos para comprender la evolución de las poblaciones de peces y más días de pesca para las demersales «siempre que la ciencia lo justifique».
En una resolución no vinculante, adoptada por 21 votos a favor, cuatro en contra y ninguna abstención, los eurodiputados instaron a la Comisión Europa a presentar antes del próximo 1 de diciembre una revisión del reglamento sobre el plan plurianual para las poblaciones demersales en el Mediterráneo occidental.
La normativa, de 2019, afecta principalmente a los buques de Francia, Italia y España, y en particular a la pesca del camarón, la merluza europea, la cigala y el salmonete.
Los eurodiputados subrayan que los progresos logrados en el Mediterráneo se han logrado a expensas del sector, con una reducción de más del 40 % en el esfuerzo de pesca de arrastre entre 2020 y 2024 y una disminución del empleo y de los salarios.
Por ello, piden pasar a «una nueva fase de implementación, con mayor flexibilidad, que garantice la viabilidad económica y social del sector y de las comunidades costeras», señaló la Eurocámara en un comunicado.
Más vigilancia de flotas extracomunitarias
Además de permitir más días de capturas, los eurodiputados creen necesaria una mayor vigilancia y control de las flotas con bandera no perteneciente a la UE en el Mediterráneo para reducir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.
Con ese objetivo, instan a la Comisión y a la Agencia Europea de Control Pesquero a intensificar la vigilancia y el control en el Mediterráneo de las flotas no pertenecientes a la UE, así como a mejorar la cooperación entre las autoridades de estos países y los países de la UE.
Solicitan también la adaptación de las normas sobre reducción del esfuerzo pesquero para reconocer que distintas especies de peces se capturan juntas en la misma red o zona.
De esa manera, piden evitar el llamado «efecto estrangulamiento», que obliga a dejar de pescar por completo al alcanzar el límite de una sola especie protegida, aunque queden cuotas abundantes de otras.
Abogan asimismo por una flexibilidad de cuotas para poder traspasar hasta un 10 % del esfuerzo pesquero no utilizado de un año al siguiente.
Otra reclamación son los topes a los recortes, de modo que se limiten las futuras reducciones de días de pesca a un máximo del 20 %.
Por último, reclaman que al adoptar decisiones sobre legislación, la UE tenga en cuenta el «impacto socioeconómico», es decir, en el empleo y los ingresos de los pescadores.
Estas peticiones se enmarcan en la revisión del Reglamento 2019/1022 sobre la pesca en el Mediterráneo Occidental, adoptado en junio de 2019 . EFE
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